Mirador Virtual Mobile

Adolescentes y redes: “Mi cuerpo es mío y publico lo que quiero”

Están en el contexto de dos revoluciones importantes: la tecnológica y la feminista, analizan especialistas. Qué ven, qué muestran y cuáles son los riesgos.

Los y las adolescentes se muestran en las redes sociales. Exhiben su cuerpo. Sacan la lengua provocativamente. Hacen ver su intimidad. Son adolescentes y se manifiestan. “¿Por qué no? Mi cuerpo es mío y publico lo que quiero”, sostienen apoyados y apoyadas en el pleno ejercicio de sus derechos. La pregunta que surge ante el ejercicio de esta libertad es, ¿hasta dónde? ¿Hasta dónde llegar sin hacerse mal?

“El adolescente es un explorador, necesita salir del lugar de protección familiar, reconocer qué le gusta, qué no; y en las exploraciones se corren riesgos. Inevitable. Quizá la diferencia radique en que la provocación erótica que veinte años atrás se hacía en la calle -y en menor medida-, hoy sube a las redes”, advierte José Sahovaler, psiquiatra, psicoanalista, ex coordinador del departamento de niños y adolescentes de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). “Los chicos y las chicas se muestran por igual, aunque la erotización es muy distinta. Ellas seducen exhibiendo su cuerpo, ellos no”.

Hasta no hace mucho, los adultos regían lo que aparecía en las pantallas. A raíz de la aparición del iPhone (2007), la popularización de las tabletas (2010), los adolescentes empezaron a subir contenidos propios. ¿Qué tan conscientes son de los riesgos?

Marcela Czarny, presidenta de Chicos.net, ONG dedicada a orientar a la sociedad en su conjunto hacia el uso de una internet responsable, revela que las chicas están desafiando los límites del pudor sostenidas en el derecho que tienen –legítimo- sobre sus cuerpos. “A los adultos nos toca hacerles comprender que, por un lado, al publicar imágenes en las redes, estas dejan de pertenecerles; por el otro, desde Chicos.net. trabajamos el concepto de huella digital: la imposibilidad de decidir hasta dónde llegaría la imagen si alcanzara a viralizarse, con el perjuicio que esto supone”.

Czarny sitúa a los adolescentes en el contexto de dos revoluciones importantes: la tecnológica y la feminista. “Los adultos debemos poner en discusión estos conceptos; señalar peligros y contradicciones; que el cambio sea por decisión consciente y no por acatar una moda, ya sea Instagram o la revolución feminista. Si actúan por convicción, y no corren riesgos innecesarios, corresponde aceptar sus elecciones.”

Adolescentes empoderados a través del dominio de las pantallas; de sus cuerpos, también. Cuerpos que dejan atrás formas infantiles para ser otros, transformados en herramientas de seducción y conquista.

La perspectiva del doctor Sahovaler aporta la experiencia de su consultorio visitado por niños, adolescentes y padres desde hace más de treinta años: “Los chicos dicen la verdad hasta que crecen y descubren que pueden mentir. Los adolescentes dejan de ser transparentes, de decir todo lo que hacen y piensan para construir intimidad, y está muy bien. El problema es que, en Argentina, la autoridad parental ha sido cuestionada. Se pasó del autoritarismo a la no autoridad. Las estadísticas señalan que la exposición a páginas pornográficas empieza a los 10 años; a los 12 son vistas por el 20% de los niños; a los 16, por más del 90% de chicas y chicos. Esto ocurre por la falta de límites, la generalización de las pantallas sin control alguno”.

Año 2018. Argentina. Sociedad anómica. Adolescentes con dispositivos virtuales a mano donde exhibirse, ¿qué podemos hacer?

A Marcela Czarny le gusta pensar que lo importante es dar a los y las adolescentes herramientas para que construyan pautas propias de cuidado, respeto a sí mismos y a los demás. Considera que son conscientes de los riesgos a los que se exponen, aunque –descubrió durante el trabajo de campo- desconocen la dimensión que alcanzan las publicaciones en las redes. Esto los sorprende.

José Sahovaler, por otra parte, considera que la preocupación por el hijo adolescente –con o sin redes sociales disponibles- existió siempre; el riesgo, sin embargo, podría acotarse mediante conversaciones, puesta de límites, y, sobre todo, a través de la mirada: “Hay que estar atentos: saber dónde y con quiénes se mueven, si duermen, estudian o se desbandan. Generar un contexto confiable donde no aparezcan castigos ni gritos, sino ayuda. El asunto no pasa por saber qué hacen los adolescentes, sino generar ámbitos continentes y confiables donde puedan volver y refugiarse”, concluye.

Fuente: Clarin

Comentarios

comentarios

EL TIEMPO
11°
cielo claro
Humedad: 94%
Viento: 10m/s OSO
Máx: 10 • Mín: 10
23°
Lun
27°
Mar
29°
Mie
26°
Jue
Weather from OpenWeatherMap