Mirador Virtual Mobile

BOCA SE QUEDÓ CON EL PRIMER SUPERCLÁSICO FRENTE A RIVER

En un segundo tiempo parejo y desprolijo, el Xeneize aprovechó dos jugadas aisladas sobre el final, se impuso por 2-0 ante River con tantos de Pavón (ST 39m) y Pablo Pérez (ST 41m), que ingresaron desde el banco, y es líder en soledad. El jueves vuelven a cruzarse por la Libertadores. 

¿Pesará en el duelo por Copa? Boca derrotó por 2-0 a River en el primero de los tres Superclásicos de esta trilogía y se ubicó en soledad en la cima del campeonato. Fue parejo, luchado, entretenido en el primer tiempo y soporífero en el segundo. Y cuando se encaminaba al 0-0, el local encontró dos jugadas aisladas y lo ganó. Arruabarrena acertó en los cambios.

El encuentro arrancó muy parejo y luchado. Los dos metieron en la mitad de la cancha desde el inicio, sin dar espacios para armar juego con precisión. El visitante trató de ser más prolijo, pero le costó mucho ante el asedio del local, que se mostró más veloz de tres cuartos hacia adelante y por momentos atropelló por los costados con las ganas de Chávez y la habilidad de Carrizo.

El Xeneize no anduvo con vueltas. Cada vez que encontró espacios a las espaldas de Kranevitter, fue directo. Por momentos, sólo con empuje. En otros, con movilidad, ideas y precisión. A partir de esas virtudes, redondeó una buena primera media hora, donde ejerció superioridad. Sin embargo, el elenco de Gallardo se fue acomodando y terminó con la pelota en su poder.

Teófilo Gutiérrez y Mora tuvieron que trabajar mucho de espaldas y les costó generar peligro. Sin embargo, fueron, con el correr de los minutos, un descanso importante. Driussi casi no apareció y Sánchez se transformó en lo mejor de la visita en la primera parte. Kranevitter creció a partir de los 30 y Boca ya no pudo generar situaciones de peligro.

A la hora de repasar las más claras, Barovero salvó a River a los ocho minutos en un mano a mano que generó Vangioni con un error y que Carrizo no pudo concretar. Después, el zapatazo de Osvaldo que reventó un palo y el remate de Chávez desde la medialuna que se perdió por arriba, tras una muy buena jugada colectiva. Y los tres dedos de Sánchez al travesaño.

El segundo tiempo no fue igual, fue muy distinto. La pelota viajó más por el aire que por el césped. Los laterales pasaron poco y nada, Lodeiro casi no apareció, Boca perdió frescura y velocidad de tres cuartos hacia adelante y River tomó más protagonismo. Sin lastimar, más allá de un remate de Mora que obligó a una buena respuesta de Orión.

Con el correr de los minutos, los dos se fueron conformando con el empate. Y se merecía terminar así. Boca lo ganó y nada más. Lo mereció más en la etapa inicial. Arruabarrena puso a Gago para volver a tener la pelota. Y algo lo logró, pero tampoco como para dominar. También probó con Pavón, pero el juvenil no aportó mucho. El último en entrar fue Pablo Pérez. ​

Se cerraba la noche. El local sólo había llegado en el complemento con un disparo de Lodeiro. Gallardo había mandado a la cancha a Pity Martínez y Cavenaghi para buscar algo distinto. Nada distinto estaba ocurriendo. Pero Pavón apareció sólo en el segundo palo. Pero Pérez aprovechó la desesperación de River. Y el primer clásico quedó para Boca. ¿Pesará?

TyC Sports

Comentarios

comentarios

No comments

Deja una respuesta