Mirador Virtual Mobile

Defensoría del Pueblo recomienda garantizar acciones de reanimación y presencia de desfibriladores en lugares públicos

La Defensoría del Pueblo de General Pueyrredon emitió una recomendación a fin de que se generen las acciones para contar con un programa de acceso público a la Reanimación Cardio Pulmonar,  y a la desfibrilación precoz, capacitando personal y colocando Desfibriladores Externos Automáticos en los espacios públicos o privados con presencia o concurrencia masiva de personas tales como terminales de transporte de pasajeros, estadios deportivos y anfiteatros, balnearios, clubes deportivos, bingos y casinos, centros comerciales y grandes superficies públicas como calles peatonales o comerciales, lugares donde se desarrollen actividades de riesgo, o donde exista una afluencia de público media diaria que alcance o supere las 1000 (mil) personas.

Para ello se tuvo en cuenta la preocupación de familiares de víctimas y la labor que en ese sentido se viene desarrollando en el Concejo Deliberante, donde existe un proyecto de ordenanza del concejal Cristian Azcona, para regular la temática.

Asimismo la Defensoría destacó la importancia de capacitación de agentes en la materia para poder brindar auxilio y herramientas de socorro rápida y eficazmente, sirviendo a la preservación de la vida humana.La necesidad de disponer de todos los elementos para fortalecer en la comunidad una completa y efectiva Cadena de Supervivencia, y así reducir al máximo las muertes y discapacidades de víctimas de un paro cardíaco súbito (PCS), que puede abordarse a través de la presencia en lugares de acceso masivo de público mediante la instalación de desfibriladores.

Como antecedente se cita el caso de Paula Inés Gasco Owens, atleta paralímpica marplatense y estudiante de Filosofía, becada por el ENARD que entrenaba en una pileta de la ciudad de Mar del Plata (para el Torneo Panamericano de Chile), y en junio de 2013  sufrió un paro cardiorespiratorio.  Ante la ausencia de desfibriladores, médico y el tardío arribo de la ambulancia, sus profesores realizaron las  maniobras de Resucitación Cardio Pulmonar intensivas, logrando reanimar en dos oportunidades a Paula. Pero a pesar de sus desesperados esfuerzos un tercer paro cardíaco se llevó los sueños de la atleta.

Ante la necesidad de proteger a todas las personas (grandes o pequeñas) que encaran un deporte de manera, lúdica,  amateur o profesional, ya que dichos atletas se encuentran siempre realizando actividades que comprometen su función  cardio-repiratoria, se impulsó un petitorio encabezado por su madre.

En Argentina mueren aproximadamente 300.000 personas al año por todas las causas, y aproximadamente 30% de estas muertes son causadas por enfermedades cardiovasculares (CV), constituyendo la primera causa de muerte (97.000 por año), y también la primera causa de muerte prevenible. En la Provincia de Buenos Aires, 40 mil personas mueren por una enfermedad CV (aproximadamente 1600 personas en el Partido de General Pueyrredón). El PCS constituye aproximadamente un tercio de dichas muertes.

Más del 70% de  los PCS ocurren en la vía pública o en el domicilio, en personas con o sin enfermedad cardiaca. El momento y la forma como se producirá un PCS es impredecible ocurriendo la mayoría por ritmos cardíacos anormales (arritmias). Cuando ocurre un PCS, el flujo de sangre al cerebro se detiene y la víctima se derrumba y pierde el conocimiento.

Los síntomas pueden darse en cuestión de minutos hasta una hora antes de un PCS: y pueden ser dolor toráxico, mareos, náuseas, latidos cardíacos rápidos, dificultad para respirar. La arritmia más común en el PCS es la fibrilación ventricular (impulsos eléctricos cardiacos caóticos/ineficaces).

Tras un PCS ocurre la muerte, a menos que el ritmo normal se restablezca en pocos minutos. En estos eventos inesperados, el primer auxilio es prestado por las personas más cercanas, habitualmente no entrenadas. Es así como la comunidad toma un rol protagónico en la cadena asistencial o cadena de supervivencia (conjunto de acciones complementarias que permiten que las víctimas de emergencias médicas tengan mayores posibilidades de sobrevivir), y forma parte sistema de atención pre-hospitalario, voluntaria o involuntariamente.

Se señala asimismo que «la cadena de supervivencia tiene 5 eslabones fundamentales: Reconocimiento inmediato del paro cardíaco y activación del sistemas de emergencias médicas (ambulancias), Reanimación cardio-pulmonar (RCP) precoz con énfasis en las compresiones torácicas. Desfibrilación rápida. Soporte vital avanzado efectivo. Cuidados integrados post-paro cardíaco».

En lugares donde se implementan planes de respuesta a emergencias y se logra desfibrilación precoz con Desfibrilador Externo Automático (DEA) y aplicación de la primera descarga eléctrica un dentro de los 3 minutos del colapso, se logra una sobrevida de hasta 74%.Por lo tanto, es fundamental contar con DEAs  para analizar el ritmo cardiaco de víctimas de PCS y administrar una descarga si es necesario. Pero además es necesario que estos dispositivos estén conectados a la persona en un plazo no mayor a 3 minutos desde el momento del colapso.

Se busca dar solución al problema que se produce cuando una persona sufre un paro cardíaco y las personas que se encuentran a su alrededor no poseen la capacitación necesaria para realizar una RCP de calidad, fortaleciendo los primeros eslabones de la cadena de supervivencia.

La efectividad de la desfibrilación es máxima en los primeros minutos, y que por cada minuto sin desfibrilar a una víctima en paro cardiaco, se reduce un 10% su chance de sobrevida.

Comentarios

comentarios

No comments

Deja una respuesta