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Plan de viviendas: «¿El fin de ilusión?», se preguntan desde Luz y Fuerza

«El acceso a la vivienda es un derecho constitucional aún para quienes no crean en el Estado», agregaron desde el Sindicato, quienes realizaron una solicitada a la Gobernadora.

«Señora Gobernadora, María Eugenia Vidal:

El Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires (IVBA) es hoy, con la crisis financiera que soporta el país, la única forma de acceso a vivienda social, ya que no existe para los trabajadores otro camino que los préstamos “blandos” e incluso subsidiados, como los planes llevados adelante por el mismo, atento haberse cerrado, por decisión de este gobierno, otros mecanismos de acceso al crédito social, ya que los préstamos hipotecarios ofrecidos por la banca privada son meras maniobras financieras, como los UVA, donde una persona que gana en moneda nacional, o no califica, o bien se endeuda para el resto de sus días y sin seguridad de no ser ejecutado por la hipoteca que contrae.

Los mal llamados «planes de vivienda», en realidad préstamos, que otorga el IVBA, se han transformado en esta sociedad mercantil, reiteramos, en la única forma de garantizar una vivienda, no lujosa (menos de 60 m2) pero digna para el trabajador y su familia; y sin embargo, por error de gestión o por insensibilidad de los funcionarios por Ud. designados, o simplemente (lo que sería más grave) por falta de presupuesto, se ha transformado, de ser beneficiario de un plan, en “un ataque a la ilusión”.

Manifestamos lo anterior con certeza. Esta organización sindical, ante el esfuerzo de afiliados o familiares directos de afiliados, logró el otorgamiento de una línea de crédito, nos referimos al Expte. 2416-226/2010, para construir 54 viviendas en terrenos que los propios beneficiarios adquirieron previamente. La firma del Convenio (05/07/2016) no implicó, como la lógica indicaba, comenzar a concretar el sueño de “la casa propia” sino el ingreso al terreno de la hipocresía.

En efecto, el monto concedido, $ 33.722.471.- a la fecha del Convenio (septiembre de 2015), en base a los valores de la época, sólo alcanzaba para la construcción de menos de 30 viviendas con infraestructura. Sin embargo, la promesa de la actualización y la celeridad en la gestión por parte de funcionarios del Instituto amparados en la existente Ley que declara la Emergencia Económica en la Provincia (cuyas bondades Usted incluso ha manifestado) aceleraba los plazos de pago de certificados y la aplicación inmediata de los índices correctivos. ¿La verdad? : Ni lo uno, ni lo otro.

En primer lugar, el mecanismo de actualización (Resolución 1810) no empardaba ni siquiera la inflación oficial y mucho menos los reales incrementos padecidos en la construcción, implicando que ya no se construiría ni siquiera 30 viviendas sino que el número bajaba, concretamente a septiembre de 2017 con la aplicación correctiva, a menos de 28 viviendas.

Y en segundo lugar, si a ello le sumábamos el lapso de tiempo que tomaba el Instituto para abonar los certificados (más de 90 días), era, en definitiva, una carrera perdida de antemano.

Ante ello, esta Organización encaró la renegociación del Convenio y actualizó los valores constructivos a septiembre de 2017 contando, en principio, con la anuencia del Administrador del Instituto, para la suscripción de la adenda y actualización. Se debe destacar, en este punto, que el monto pedido fue el máximo posible que el organismo otorgaba, pero que, aún así, no alcanza para cubrir la construcción y ante ello los beneficiarios aceptaron abonar de su peculio las diferencias, acto que vienen realizando.

Pese a la promesa oficial y nuevamente amparados en la Emergencia existente, a la fecha el Convenio no ha sido firmado y ante ello, durante estos últimos 6 meses, el avance de obra se mantuvo por el aporte exclusivo de los beneficiarios, con el agravante que el Instituto no certifica, es decir, no se compromete al pago y pese a haber manifestado sus funcionarios técnicos la calidad y la seriedad de la obra encarada, no facilitan con gestión la posibilidad de llevar a buen puerto la obra.

Concretamente, Señora Gobernadora, hemos hecho el esfuerzo, pero todo tiene un límite y hemos llegado al nuestro. Es vuestra responsabilidad decidir, sinceramente, si podremos continuar y finalizar el proyecto o nuevamente veremos frustradas las ilusiones de un grupo de 54 familias marplatenses, de acceder al techo propio, los cuales, lógicamente, no influyen en el ajedrez político.

Es cierto que hoy la situación de la Provincia es crítica, que por exigencia del FMI, Usted, Sra. Gobernadora deberá ajustar más de Treinta mil millones de pesos. Pero, al respecto, le debemos informar que no son ni los beneficiarios del plan, ni los trabajadores, los responsables de la política económica adoptada por el Gobierno nacional que Usted acata. Por ello la invitamos a la reflexión, a sincerarse y dejar de «dar vueltas», y nos indique si vamos a poder llevar adelante el Plan o deberemos afrontar la decisión de cerrar la opción, acreditar un nuevo desplante y asumir la concreción con más esfuerzo y tiempo, como sabemos hacer los trabajadores organizados.

Señora Gobernadora, usted tiene la palabra».

 

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