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¿Qué película mandar al Oscar?

La Academia de Cine de Argentina seleccionará el filme este lunes. Cómo es el método de elección, cuántos miembros votan y cuáles son las favoritas. ¿»El Clan» tiene el camino allanado o «La patota» puede ser la representante nacional?.

¿El Clan tiene el camino allanado? ¿La patota puede ser la representante argentina? ¿Y Abzurdah, Papeles en el viento, Sin hijos…?

El lunes 28 se sabrá qué película enviará nuestro país a la consideración de la Academia de Hollywood para ingresar en la nominación al rubro mejor película hablada en idioma extranjero. Será un año después de que Relatos salvajes alcanzara la candidatura.

El Clan cuenta con el aval del León de Plata al mejor director para Pablo Trapero, fresco en la mente de los votantes. También, cada uno evaluará si ser la película argentina más taquillera del año le da más chances de ser la elegida. O no

La patota sonaba fuerte para estar en la Selección Oficial del Festival de Cannes -como Relatos salvajes en 2014-, pero al final la película de Santiago Mitre ganó el premio mayor en la Semana de la Crítica, que se realiza en paralelo con el Festival en Cannes.

¿La seleccionada estará entre ellas?

¿Juega a favor tener un estreno garantizado en los Estados Unidos? El Clan será estrenada allí por Fox. La patota está cerrando entre dos ofertas importantes, pero tendrá distribución asegurada allí.

¿La mejor película es la que debe ser la elegida, o se debe elegir la película que, se cree, va a ser mejor aceptada en Hollywood? La lógica aquí no cabe, si se recuerda que la Argentina envió a Manuelita.

La encargada de elegir la película es la Academia de Cine argentina, que preside Juan José Campanella, director de la última argentina ganadora del Oscar, El secreto de sus ojos. La Academia lo decide a través del voto individual de sus miembros. No todos, sino los que tengan la cuota al día. Al día son 299 los habilitados para votar. Tienen tiempo hasta este fin de semana. Para ser más exactos: el plazo vence el sábado a las 23.59.

Pero estadísticamente han votado muchos menos. Con suerte, alrededor de la mitad. El año pasado sobre 224 habilitados, sufragaron 115, y el filme de Damián Szifron era de movida amplio favorito. Se estima que este año, a más habilitados, más votos.

Este será el tercer año en que la votación se hará digitalmente, a través de una plataforma. Es por sistema de voto único transferible, y -aquí lo importante- el resultado que surge es a partir de porcentuales.

A diferencia del voto en papelito -con la urna abriéndose ante el periodismo y los productores, en la sala de la Escuela de Cine del INCAA, y con cada voto anunciado en voz alta, por ejemplo-, donde cada votante elegía una película, ahora puede seleccionar hasta cuatro títulos. Pero no necesariamente tiene que votar cuatro. Si lo hace, el que coloca primero tiene más puntos que al que coloca segundo, tercero o cuarto, en orden decreciente.

Para los mal pensados -que los hay-, supongamos que usted quiere que resulte ganadora, pongamos, Papeles al viento. Si cree que La patota o El Clan le van a hacer fuerza, vota a otros tres títulos que supone no tendrán tantos votos, y pone segunda, digamos, a Socios por accidente 2. Pero no hace falta. Puede votar a Papeles al viento, y dejar los otros tres espacios en blanco.

Pero como las elecciones recientes en general fueron reñidas, parece que con tener el 25% de los votos reales o totales -sería el 10% del padrón general-, es suficiente para entrar en la pelea por el Oscar. ¿Con 30 votos en primer lugar, ya está asegurada la nominación argentina?

Los productores de El Clan y La patota, seguramente estarán contando con los dedos -ya los habrán contado- los actores, productores, guionistas y técnicos que trabajaron en sus películas y que son miembros activos de la Academia, para sumar sus votos. Pero así no alcanza. Nadie tiene 30 votos propios. Hay que conseguir más votantes neutros. ¿Lobby? ¿Está mal hacer lobby, llamar a algunos miembros amigos y pedirles que los voten?

El cambio en la votación surgió cuando, todavía con el voto en papelito, Infancia clandestina resultó elegida por un voto más que los que obtuvo El último Elvis. ¿Y si empataban? ¿Quién decidía? Alargue y penales no había.

El nuevo método -que se utiliza en elecciones parlamentarias en otros países-, en la práctica elimina esa posibilidad, porque las películas que tienen pocos votos en el recuento final, “no pasan” a una segunda vuelta. Como un balotaje.

Pero mientras otros países desarrollados ya mandaron su prenominación, para no tener que estar corriendo con el envío de formularios, DCPs encriptados o no, etc., etc., la Academia argentina dará a conocer recién el lunes la decisión de sus miembros. Esperan hasta último momento, porque los estrenos de este jueves -con Truman incluido- pueden resultar electos.

Después la historia sigue con la selección de un Comité de la Academia de Hollywood que selecciona 5 filmes internacionales, otro que le agrega cuatro, y una tercera instancia en la que quedan, sí, los cinco filmes candidatos en el rubro.

Pero para llegar a esa instancia, primero hay que conseguir el aval argentino.

Por suerte no hay Manuelitas en el camino.

Fuente: Diario de Cultura

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