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Se duplicó la cantidad de motos: hay una cada tres autos

El aumento se dio en los últimos 5 años. Hay 6 millones circulando. El fenómeno tiene dos claves: los gastos de mantenimiento son más bajos y se adaptan mejor al tránsito urbano. 

Entre los embotellamientos, los piquetes y la crisis del transporte público, moverse en las ciudades se volvió complicado. El tiempo perdido creció, a la par del estrés, y eso llevó a millones a buscar formas más rápidas, cómodas y baratas de viajar. Ir en dos ruedas, para muchos, fue la solución. Y en sólo cinco años las motos se duplicaron.

En 2009, el país tenía 3.002.423 motovehículos registrados. Pero desde entonces las ventas se dispararon, otras tres millones salieron a las calles y el año pasado cerró con un total de 5.983.223 unidades. El dato, que surge de registros oficiales publicados por la Dirección Nacional de Observatorio Vial, implica que ya hay una moto cada siete argentinos. Y muestra lo mucho que ganaron terreno estos vehículos frente a los coches.

Mientras el parque de motos creció 99% en los últimos cinco años, el de automotores sólo se amplió un 30%. Así, si en 2009 había 1 moto cada 4,5 autos registrados, actualmente ya se cuenta 1 motovehículo por cada 3 autos.

¿A qué se debe semejante expansión? En el sector la atribuyen a que moverse en dos ruedas se volvió mucho más atractivo por varias razones, muchas de ellas económicas. Empezando por el hecho de que son los vehículos motorizados más baratos disponibles.

Modelos básicos de marcas como Zanella, Motomel, Corven o Gilera arrancan en $ 8.000 a $ 9.500. Muy lejos, el coche más económico hoy cuesta al menos 15 veces más ($ 127.300). Si se toma la media de ingresos definida por el Indec ($ 5.000), una moto entonces se paga con lo que gana un argentino en menos de dos meses. Y un auto, con la plata de más de dos años.

«En los noventa un ciclomotor costaba más de cinco sueldos de un operario industrial intermedio. Pero hace cinco años las motos importadas pasaron a tener un costo similar a un solo sueldo, y eso hizo explotar la demanda. Además, hubo préstamos más accesibles de hasta 24 cuotas, y la gente vio que podía tener su moto pagando cuotas muy parecidas a su gasto en transporte público», explicó Lino Stefanuto, presidente de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos.

«La moto crece porque brinda una solución barata y eficiente a la crisis del transporte público -agrega Diego Dinitz, titular de la Asociación Argentina de Motovehículos-. Pasa tanto en el interior, donde las distancias son grandes y faltan servicios, como en la gran ciudad, donde hay más oferta pero crece el tráfico. Con la moto, la gente se mueve rápido y a costos mucho menores que los del auto».

Un ciclomotor pequeño, de hecho, recorre 100 kilómetros con menos de dos litros de nafta: cerca de $ 20. En los garajes porteños, desde fines del año pasado, estacionar una moto debe costar sólo el 30% de la tarifa para autos, y por unos $ 500 se consigue una estadía mensual en un barrio de clase media. El seguro obligatorio, en tanto, puede contratarse por menos de $ 100 al mes, aunque la gran mayoría todavía no lo hace.

«Por todo esto, vemos que cada vez más gente con auto también se está comprando una moto para ir al trabajo o llevar a los chicos al colegio. Lo que se produjo es un gran cambio cultural. Hace 15 años a la moto se la asociaba más al deporte, las carreras y al peligro. Hoy se volvió un medio de transporte familiar», añadió Dinitz.

«Hoy la moto es el vehículo más rápido: hay viajes que se pueden hacer en un tercio del tiempo. Y también es el más económico», definió Walter Steiner, presidente de Zanella. «Lo que observamos últimamente -reveló- es una tendencia en los clientes a buscar las más económicas de todas. A privilegiar el precio por sobre la potencia.»

En lo que va del año, de hecho, el 60% de los patentamientos fue de vehículos de hasta 125 centímetros cúbicos. La mitad de las compras, además, se concentra en los territorios más poblados del país: Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Tras un 2014 donde la actividad había tropezado, fabricantes y concesionarios de motos observan con entusiasmo las ventas se reactivaron. En marzo mejoraron un 22%. En abril, un 17%. Y se espera que este año salgan a la calle al menos 450.000 motos más.

Por Martín Grosz – Clarín

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