Para elaborar el salame más largo el mundo trabajaron más de 70 personas y el desarrollo conllevó una logística especial dentro de las fábricas para la producción de un embutido de tal extensión.

El Salame de Tandil cuenta con la primera Denominación de Origen del país para un alimento agroindustrial. Obtenida en 2011 –después de 15 años de estudios de factibilidad, en los que trabajaron activamente las empresas chacinadoras y el Ministerio de Agroindustria- la D.O. busca proteger un producto genuino e histórico de la región.

Entre los festejos por este nuevo logro, Juana Echezarreta, presidente del Consejo de la Denominación de Origen Salame de Tandil, comentó: “Es un orgullo para los productores haber batido esta marca, es el reflejo de los esfuerzos que realizaron nuestros antepasados cuando comenzaron a adaptar sus recetas a las condiciones de esta región. Es el espíritu de una comunidad que busca el progreso, sin perder sus raíces”.

Fuente: Diario de Cultura