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Uber se expande en el Gran Buenos Aires: aunque es ilegal, ya supera el millón de usuarios

Los pasajeros afirman que empezaron a pedirlos porque son más baratos y ofrecen un mejor servicio que los remises

Los autos empezaron a aparecer en el mapa. En las avenidas principales de los municipios bonaerenses, pero también ahí donde antes sólo un remís se animaba a circular. Listos para agarrar un viaje, de mañana, tarde o noche, se ofrecen en la pantalla, para sorpresa de millones que viven en el Gran Buenos Aires y desconocían que a la vuelta de su casa o a apenas unas cuadras un Uber estaba disponible.

Mientras en Capital se investiga a la compañía por evasión, se incrementan los controles y buscan endurecer las penas para los conductores, en el Conurbano, Uber se expande. Según datos de la empresa, hay más de 1.140.000 usuarios registrados en la plataforma, lo que equivale a la mitad de los habitantes de La Matanza y a la población de Avellaneda multiplicada por tres. Ilegal pero de enorme crecimiento, así podría sintetizarse el funcionamiento de Uber del otro lado de la General Paz.

“Mirá: si te dejo en la puerta del hospital son $ 20 más porque tengo que dar la vuelta a la manzana”, escuchó Juan Torres un mes atrás y pensó que era la última vez que viajaba en remís. En el asiento de atrás de un Fiat 1500, doblado de dolor por un problema en los riñones, dijo que no, que se bajaba ahí. Torres vive a 25 cuadras de la Municipalidad de Lomas de Zamora y dice que a mayor distancia del centro de la ciudad, remiserías peores. «Las que están por mi casa son malas. Los autos son viejos; las tarifas, caras; los remiseros están en la avivada y tenés que escucharles decir cualquier cosa”, se queja. Y justifica su nueva opción: “Uber es más barato. ​Por el mismo trayecto, antes pagaba $90, ahora entre $60 y $70, según el horario. Y viajo mejor».

Dos años atrás, cuando la compañía empezó a funcionar en el país, su presencia en Lomas de Zamora era minúscula. Pero eso cambió. Según detallan desde la empresa, las zonas con mayor demanda dentro del Partido son la avenida Adolfo Alsina, la terminal de colectivos de La Noria y las inmediaciones de la estación Lomas del ferrocarril Roca. En este último punto, muchos usan Uber para conectar el tren con sus casas, lo que antes hacían en remís.

Rodrigo es contador, tiene a una porción de sus clientes en el Conurbano y está obligado a desplazarse. “Me cansé de llamar a las remiserías para recordarles el viaje, me cansé de esperar, que no lleguen, ni siquiera avisen”, dice. Meses atrás, al conectarse desde Caseros y San Miguel y advertir que había choferes disponibles, decidió convertir a Uber en su medio de traslado. Está conforme pero también advierte: “Hay que estar atento de que no te cobren extras. Si el camino indica que hay que ir por autopista, el peaje forma parte de la tarifa de Uber. Yo pagué varios peajes hasta que un chofer me aclaró que no tenía que hacerlo”.

En la Provincia, Uber no está regulado. En agosto el diputado Guillermo Castello (Cambiemos) presentó en la Legislatura bonaerense un proyecto para legalizar el servicio. Esa acción le provocó discusiones internas con su bloque y la amenaza de movilizaciones de taxistas y remiseros de La Plata. Por el momento, el proyecto no alcanzaría estado parlamentario. Y Uber sigue sin reglas y en crecimiento.

Vicente López, según datos de la empresa, es el municipio con mayor penetración (27% de la población); San Miguel es el partido con más viajes por pasajero (5,2), y La Matanza tiene la cantidad más alta de comienzos y finales de viajes dentro del mismo territorio. Ahí, los destinos más populares son la Universidad de La Matanza, un bingo de Lomas del Mirador y la estación Ramos Mejía del tren Sarmiento.

A lo largo de todo el mapa bonaerense, las razones por las que los usuarios eligen Uber se repiten: sentimiento de seguridad al saber quién los está trasladando, menores tiempos de espera y tarifas entre un 20% y un 40% más bajas.

«Si trabajásemos fuera de la ley, como hace Uber, también seríamos baratísimos», dice Carlos Abuin, presidente de la Cámara de Remiserías de Lomas de Zamora. Hace 24 años trabaja en el sector, tiene su empresa y a él se le exige habilitación del local y de los autos, registros profesionales de los choferes, seguro para el pasajero, VTV, libreta sanitaria y pago de impuestos.

Pero Uber no cubre todos esos costos. Se calcula que en el último mes ya son 68.700 los bonaerenses que se dieron de alta para ser choferes de la aplicación. La compañía les pide licencia profesional, monotributo al día y certificado de antecedentes penales. Pero aún esos requerimientos no alcanzan y Uber sigue fuera de la norma.

Fuente: Clarin

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