La tensión por Zona Fría, las dudas sobre el Minella y la avanzada sobre Chapadmalal marcaron una semana de alto voltaje político en Mar del Plata.
Aquellas diferencias que se advertían entre Guillermo Montenegro y Agustín Neme, su sucesor al frente del Ejecutivo, quedaron expuestas esta semana en torno al debate por Zona Fría. Mientras el actual intendente defendió la iniciativa del gobierno de Javier Milei para recortar el beneficio, el senador provincial mandó a los concejales del PRO a acompañar los proyectos de Unión por la Patria y la UCR que rechazaban el cambio. Las posturas disímiles dentro del oficialismo local aparecen en otra semana cargada de rumores sobre el posible regreso de Montenegro a la Intendencia.
Neme habló durante el acto oficial por la Revolución de Mayo, defendió las políticas que lleva adelante el gobierno nacional y se mostró optimista en que logrará sacar al país adelante. Venía de escuchar al obispo Ernesto Giobando, en el Tedéum de la Catedral, remarcar que los jubilados tienen una comida “cada vez más miserable” y un “pastillero más vacío”.
Y fue en ese marco que los periodistas le preguntaron al intendente qué opinaba del proyecto Zona Fría, que golpeará el bolsillo de los marplatenses. Neme defendió que aquellos que no tengan capacidad de pago sostendrán el beneficio y luego fue más allá. “Hoy en día tenemos lo que se conoce como Zona Fría y pasa a otro esquema de segmentación. También es equitativo y justo que los subsidios vayan donde tienen que ir”.

Montenegro fue un defensor de Zona Fría cuando Máximo Kirchner presentó el proyecto en 2021 y cuando Milei quiso eliminarlo a través de la Ley Bases en 2024. Es cierto que esta vez, más alineado con el gobierno nacional, no se pronunció al respecto. Pero también lo es que los concejales del PRO, que le responden al senador provincial, acompañaron los proyectos de la oposición para rechazar el plan oficial.
“Seguimos en la misma postura, que es defender un beneficio que es para muchos vecinos. Eso está por encima de cuestiones políticas. Acompañamos el orden de la economía, pero la prioridad son nuestros vecinos”, dijo la concejal Florencia Ranellucci durante el debate en la Comisión de Industria. Ese día, los concejales de LLA decidieron no ir a la reunión.
Neme y su entorno más estrecho decidieron no separarse de la línea libertaria. El jefe comunal logró afianzar vínculos no solo con los referentes locales de La Libertad Avanza, sino también con la Casa Rosada. Fue clave el respaldo de Karina Milei para que los concejales mileístas apoyen el presupuesto 2026. También hubo acompañamiento en una rendición de cuentas 2025 con déficit y números en rojo. Y hay negociaciones con Nación para lograr el traslado de la Feria de Plaza Rocha a la Ferroautomotora.
Hay otro dato que remarcan desde su entorno: el PRO en la Cámara de Diputados de la Nación acompañó los cambios en Zona Fría. “A veces, ser intendente es correrte de la comodidad partidaria”, deslizó un dirigente del PRO local, crítico del actual jefe comunal.

Las diferencias entre Montenegro y Neme eran subterráneas hasta ahora. Este tema las expuso. Y no se trata de algo menor. Cerca del senador provincial entienden que esta ley tendrá un fuerte impacto en el humor social de los marplatenses. Por eso, Montenegro buscó una forma, no tan expuesta como otras veces, de plantear su disidencia.
De todos modos, falta el paso por el Senado de la Nación. Más allá de que, en principio, el gobierno parece tener un terreno más favorable allí, algunas voces advierten que podría haber una sorpresa. Creen que los detalles que se revelaron en las últimas horas podrían cambiar la historia.
Es que el argumento del gobierno acerca de que el subsidio se mantendrá para los más vulnerables no es tan así. Ya no será como el actual. El subsidio solo contemplará el componente de gas que tiene la boleta, pero no los impuestos. “Los que sigan dentro de Zona Fría por vulnerabilidad igual van a pagar facturas mucho más caras”, alertaron.
¿Acaso esa diferencia a cielo abierto fue el motor para que otra vez se vuelva a hablar del regreso de Montenegro? Hace una semana, durante la presentación del libro de Maximiliano Abad, Montenegro fue terminante cuando el periodista Paulino Rodrigues lo mencionó como ex intendente. “Intendente en uso de licencia”, lo frenó.
Algunos afirman que Montenegro está negociando con el Ministerio de Capital Humano para que liberen los fondos adeudados para el pago de los salarios de los docentes municipales que Nación no paga desde 2023. Hasta ahora, no hubo avances concretos, o al menos no con las condiciones que busca imponer el senador provincial. Pero nadie descarta que lo consiga.
También, dicen, habla con el secretario de Seguridad de la Nación, Martín Ferlauto, para que lleguen más efectivos federales a Mar del Plata. La inseguridad escaló y es una de las principales preocupaciones de los vecinos. ¿Si prosperan esos dos objetivos podría volver? Suena lógico, pero todavía hay demasiados supuestos en el escenario. Y desde su entorno repiten que no, que no va a volver.
El “error” del Minella
Esta semana podría haber novedades en torno a la licitación del estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y los espacios comunes del Parque de los Deportes. La firma Minella Stadium SA, que se creó para competir en esta compulsa, atraviesa una severa crisis. El grupo brasileño que iba a garantizar el aporte económico está envuelto en un escándalo judicial en aquel país. La pata argentina tampoco es tan sólida como se creía. Hasta ahora solo colocaron un alambrado.
Por eso, se aceleró la idea de sumar un nuevo socio para poder desarrollar el plan de obras comprometido. La primera pregunta que surge es si es legal. “Una empresa gana la licitación, tiene problemas y le entrega el negocio a otra. Suena raro”, analizó un empresario de la ciudad. Hasta ahora, jamás se conoció el contrato que firmó Minella Stadium con el municipio para saber qué está permitido y qué no.

Se habla de la incorporación de Fénix Entertainment Group. No es nuevo el interés de este grupo por el proyecto: en febrero de 2025 recorrió el complejo, uno de los requisitos que se exigían para poder competir en la licitación. Sin embargo, desistió y no presentó ninguna oferta.
“Cometimos un error”, admitieron cerca de Montenegro. Hoy, a la distancia, afirman que haber priorizado la propuesta que tuviera un acuerdo con la AFA, ya que tener ese acuerdo prácticamente garantizaba ganar la licitación, fue una equivocación. “Un estadio deportivo puede ser negocio si tenés 100 mil socios. Si no, hay que apuntarlo al entretenimiento”, marcaron.
Por eso, se entusiasman con que la incorporación de la que se habla al grupo empresario permita reavivar el plan. De todos modos, hoy hay más dudas que certezas. “¿Qué pasa si esta empresa llega, explota el Polideportivo y no pone un peso en el Minella?”, se preguntan en los pasillos del municipio. Y hay elementos para suponer eso. Más allá de los antecedentes del grupo empresario, sinuosos, por cierto, un dato objetivo es que luego de analizar el proyecto decidió no competir. ¿Por qué ahora estaría dispuesto a aportar buena parte de los 40 millones de dólares prometidos para poner en valor el complejo? La incertidumbre crece.
Mientras tanto aparece otra batalla en el horizonte: el complejo Chapadmalal. El gobierno nacional avanza con su plan de privatizar lo que supo ser un ícono del turismo social. La última semana licenció a todo el personal y, afirman, ya está trabajando en la confección de los pliegos para concesionar los hoteles por 30 años.
En este caso, Montenegro apoyó de entrada el proyecto del gobierno nacional. Y, a diferencia del reclamo que llevó hasta la Justicia para recuperar Punta Mogotes y evitar que la provincia lo licite, está a favor de que la Nación avance con la privatización.

El que sí planteó un matiz fue el senador Maximiliano Abad, quien pidió que uno de los hoteles se ceda a la Universidad Nacional de Mar del Plata para convertirlo en un campus universitario. Incluso busca que también se sumen a la propuesta las universidades privadas. Ese plan chocó de frente con la resistencia libertaria. El concejal Rolando Demaio lo calificó de “demagógico” durante una reunión en el Concejo Deliberante.
Sin embargo, el rechazo más concreto surge desde la oposición marplatense. Fernanda Raverta impulsó un proyecto de ley en la Legislatura para que el complejo sea transferido a la provincia. Y el sábado anterior lo presentó públicamente en el complejo, ante una importante cantidad de personas que se acercaron a apoyar la iniciativa.
Fuente: Mi8






