Para el Tribunal el crimen de Rosana Coronel se dio en un contexto de violencia de género y se trató de un femicidio.
El Tribunal Oral en lo Criminal Nº2 condenó a prisión perpetua a Víctor Figueroa por matar a Rosana y Marcelo Coronel, su pareja y su cuñado respectivamente, durante una discusión ocurrida la tarde del 23 de diciembre de 2023 en una vivienda el barrio Don Emilio.
Figueroa había llegado a juicio acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en el caso de su cuñado; por el homicidio agravado por el vínculo en el contexto de violencia de género (femicidio) en el caso de Rosana Coronel; amenazas agravadas por el uso de arma de fuego y tenencia ilegal de arma de guerra.
Para los jueces Pablo Viñas, Roberto Falcone y Jorge Rodríguez quedó probado durante el debate que la tarde noche del 23 de diciembre de 2023, Figueroa mató a tiros a su pareja Rosana Coronel y a su cuñado Marcelo Coronel. Más luego fue hasta una de las habitaciones de la casa del barrio Don Emilio y amenazó con el arma a una de las hijas de su mujer.
En ese contexto, los jueces al igual que la fiscal Romina Díaz entendieron que el asesinato de Rosana Coronel se dio en un contexto de vinolencia de género que se replicaba cada vez que el imputado se alcoholizaba. Fue una de las hijas de la víctima, quien durante el juicio aseguró que las discusiones eran comunes y que ocurrían siempre que Figueroa tomaba.
La discusión que desató la tragedia comenzó cuando Figueroa y Marcelo Coronel regresaron a la casa luego de un almuerzo. Ambos estaban borrachos y el imputado comenzó a discutir con su pareja por el volumen de la música. Una de las hijas de Rosana aseguró que las discusiones cada vez que Figueroa estaba borracho eran comunes. Pero aquella tarde la situación se agravó cuando Rosana decidió sacar de la casa al agresor y llamar a la policía.

Figueroa amenazó ala mujer y su cuñado salió en defensa de su hermana. «Para hacerle algo a ella vas a tener que pasar por encima mío«, dijo Coronel.
Quedó probado que Figueroa fue hasta la habitación, revolvió ropero y regresó con un revólver calibre 38. Primero disparó contra su cuñado: un disparo ingresó en el ojo izquierdo y le provocó la muerte inmediata. Contra la mujer disparó al menos dos veces. Una bala le dio en el costado derecho del cuello y apenas respiraba cuando llegó al HIGA. Decretaron la muerte una hora después.
Luego de los asesinatos, escapó en su auto y a las diez de la noche fue apresado en un bar. En la cintura tenía el arma homicida.
Figueroa contó con la defensa oficial de Claudio De Miguel. En su alegato el abogado había argumentado que los crímenes se dieron bajo emoción violenta a causa del alcohol que habían consumido la víctima. Además intentó desarmar la imputación por femicidio porque entendió que la discusión que desató la tragedia tuvo otro origen: una pelea por la música.
Fuente: Mi8






