La tuberculosis, enfermedad bacteriana causada por el bacilo de Koch, genera una muerte cada siete horas en el país.
Los casos de tuberculosis crecieron 71,6% desde 2020 y alcanzaron, en lo que va de 2026, una cifra récord que genera gran preocupación, ya que prácticamente se duplicaron las infecciones. La enfermedad, causada por el bacilo de Koch, para la cual hay vacuna y tratamiento, genera, de acuerdo a datos oficiales, una muerte cada siete horas en el país.
El último Boletín Epidemiológico Nacional indica que entre las semanas epidemiológicas (SE) 1 y 22 de 2026, se registraron 6.482 casos de tuberculosis, frente a los 3.777 notificados en el mismo período de 2020. Tras una baja en 2021, los contagios aumentaron de forma sostenida hasta alcanzar la cifra actual, que es realmente grave.
El Ministerio de Salud de la Nación precisó que la tendencia en alza de los casos está determinada por factores sociales y sanitarios, por un lado, y por una una mayor capacidad de detección y diagnóstico. No obstante, también influyen la falta de información sobre la enfermedad y la discontinuidad de los tratamientos por parte de las personas infectadas, que, al no culminar la administración de antibióticos, no bajan la carga bacteriana y pueden seguir contagiando.
Para reforzar el diagnóstico de tuberculosis en todo el país el Ministerio distribuyó más de 40.500 cartuchos para pruebas moleculares y 2.870 dosis de Derivado Proteico Purificado (PPD), insumos que se utilizan para la detección de esta infección bacteriana. El objetivo es mejorar el diagnóstico temprano y el seguimiento de los tratamientos para reducir contagios y muertes.
Las provincias con más aumentos de casos son Buenos Aires (+186 casos) y Santa Fe (+115), aunque es necesario considerar la densidad demográfica de los distritos para no generar una tabla comparativa confusa.

En 2025 se registraron más de 17 mil casos de tuberculosis en nuestro país.
La enfermedad
La tuberculosis, según describe el Ministerio de Salud de la Nación, es una enfermedad prevenible, tratable y curable causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis, también conocida como bacilo de Koch. De acuerdo a la localización de la enfermedad, se habla de tuberculosis pulmonar, cuando el órgano afectado es el pulmón. Esta es la forma más común en la que se presenta.
Vale subrayar que cualquier persona puede contraer tuberculosis, especialmente quienes conviven o pasan varias horas con alguien que tiene la enfermedad en sus pulmones y no se encuentra en tratamiento. El contacto con una persona enferma durante varias horas en ambientes cerrados y poco ventilados aumenta el riesgo de contagio.
La forma más común de contagio de la tuberculosis es a través del aire, cuando una persona con tuberculosis pulmonar activa tose, estornuda o habla, liberando bacterias al ambiente. Estas bacterias pueden ser inhaladas por otras personas y causar la infección. El contagio es más probable en espacios cerrados y/o con poca ventilación, donde las bacterias pueden permanecer en el aire durante más tiempo.
Los síntomas más habituales de la enfermedad son:
- Tos persistente – con o sin expectoración sanguinolenta – por más de 15 días.
- Fiebre y sudoración, en especial durante la noche.
- Eliminación de sangre en el catarro.
- Falta de apetito y cansancio.
- Pérdida de peso.
Es muy importante acudir a un hospital o centro de salud cercano si se presenta alguno de estos síntomas.
Tratamiento
El tratamiento contra la tuberculosis es efectivo, con antibióticos, y lo más importante es sostenerlo por al menos 6 meses, aunque la duración puede variar de persona a persona.
Es fundamental completar el tratamiento y seguir las indicaciones de los médicos, aunque los síntomas de la enfermedad hayan desaparecido. Si el tratamiento no se completa o si la medicación se toma de manera interrumpida, las bacterias pueden volverse resistentes a los medicamentos y la enfermedad se hace más difícil de curar.

La resistencia de las bacterias comunes a los antibióticos más comunes es una situación de gravedad y preocupación mundial.
Prevención
Todos los recién nacidos, de acuerdo al Calendario Nacional de Vacunación, deben ser vacunados con la BCG para prevenir formas graves de tuberculosis, como por ejemplo la meningitis. Es una sola dosis, antes de egresar de la maternidad. Esta vacuna es la que comúnmente deja un nódulo o cicatriz en el brazo, en el sitio de aplicación.

La estrategia más eficaz para prevenir la tuberculosis es cortar la transmisión, lo que se consigue con el diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado.
En tanto, en caso de tener tos por más de 15 días, con fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso, se debe consultar al médico y manifestar la sospecha por esta enfermedad.
Es importante que todos los que conviven, trabajan o comparten el mismo espacio con la persona que tiene tuberculosis realicen un estudio sobre su estado de salud. De esta manera se puede realizar el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado. Se sugiere que la persona con tuberculosis use barbijo durante el período que dure la enfermedad.
Fuente: Agencia DIB






