En diálogo con «Ecos de Mañana», programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, Geraldine Peronace, psiquiatra especialista en adicciones, habló sobre el consumo problemático en los jóvenes, desde los vapers hasta la marihuana.
El consumo problemático de sustancias entre adolescentes argentinos arranca cada vez más temprano, se diversifica y convive con la ludopatía, la hiperconectividad y el acceso masivo a la pornografía en la infancia. Así lo advirtió la médica psiquiatra Geraldine Peronace, especialista en adicciones, en diálogo con LU9 Radio Mar del Plata, a partir de los últimos datos difundidos por Sedronar y por UNICEF sobre el uso de dispositivos móviles.
Peronace remarcó que la situación «está complicada y viene complicada», y describió un escenario en el que la falta de prevención estatal se combina con una sociedad hiperconectada, familias fragmentadas y un mercado de drogas que «está atento a las necesidades del público». «Lo pedís, lo tenés», graficó.
Los 12 años, la nueva edad de inicio
La especialista se apoyó en los resultados del informe nacional de Sedronar realizado en colegios secundarios, que releva qué sustancias consumen los chicos y las chicas y cuál es la edad de inicio. Según detalló, el arranque se ubica hoy a los 12 años, con las llamadas bebidas energizantes.
«En realidad están mal llamadas: no son energizantes, son bebidas psico-estimulantes», corrigió. Y aclaró que «no tienen nada de energía, lo que hacen es estimular». A partir de los 13, aparecen los vapeadores —conocidos como «vapes» o «pods»— y la marihuana, junto con «todo lo que es fumable».
Psicofármacos en mujeres y ludopatía en varones
Uno de los datos que más impactó a la profesional fue el aumento del consumo de psicofármacos sin prescripción médica entre adolescentes mujeres. «Quedé sorprendida este año que aparece este aumento en la estadística a nivel nacional en el colegio secundario. No estoy hablando de adultos», subrayó.
En paralelo, remarcó el crecimiento de la ludopatía en varones, un fenómeno que atribuyó al empuje de las apuestas online y al respaldo de figuras influyentes. «Nuestros propios futbolistas están siendo bancados por las casas de apuestas», cuestionó. Y sumó: «En el Senado mostraban la propaganda de los vapes: acababa de salir el informe con el aumento de los vapeadores y la Selección aparecía bancada por una de las marcas».
Del «River-Boca» a las nuevas sustancias psicoactivas
Peronace describió cómo se fue transformando el mapa del consumo. «Está el River-Boca, que es alcohol, cocaína y marihuana», graficó al referirse a las sustancias más tradicionales. A ese esquema se sumaron después las drogas sintéticas, muchas veces presentadas como «recreativas».
«En realidad son con fines recreativos, pero empieza a instalarse cada vez más fuerte el consumo asociado a los momentos de ocio», diferenció. Y advirtió sobre la última camada: las NSP, nuevas sustancias psicoactivas. «Cada vez hay más drogas en el mercado porque hay un público activo que pide, y el narcotráfico —el narco-comercio, como yo le digo— está atento», señaló.
Celular a los 9 años y «sociedad del consumo»
La psiquiatra vinculó el fenómeno con el ingreso temprano a la vida digital. Citó el último informe Kids Online de UNICEF, que ubicó a la Argentina en un promedio de 9 años para la llegada del primer teléfono móvil a manos de los chicos, cuando el año anterior era de 11. «Bajó muchísimo. Es lógico que empiece el resto de los consumos a los 12», conectó.
En ese marco, retomó al filósofo surcoreano Byung-Chul Han y su idea de «sociedad del cansancio» para describir a padres agotados que delegan la crianza en las pantallas. «Vos decís ‘no puedo, andá, jugá a la PlayStation’. Y bueno, si no molesta y yo tengo un rato de tranquilidad», ejemplificó. También citó el último informe sobre consumo de pornografía: «7 de cada 10 adolescentes consumen pornografía. Todo es consumo, consumo, consumo».
«Veinte años de cero prevención»
Consultada sobre qué hacer, Peronace apuntó al vacío estatal. «No hay prevención, cero. Veinte años de cero prevención», disparó. Recordó que la última campaña que recuerdan los adultos es «la de Mirándole con Fleco y Malé», y aseguró que desde entonces no se instaló ninguna otra iniciativa masiva.
Ese lugar vacante, sostuvo, fue ocupado por youtubers, blogueros, instagrammers, streamers, influencers y gamers. «Ocupan un rol central en la vida de los chicos. Nos guste o no, un lugar que fue abandonado por el Estado y que es tomado por estos artistas contemporáneos», planteó. Por eso, consideró que «es fácil regalar un celular, el problema es que nadie mira lo que los pibes miran».
El eje familiar y una advertencia final
La especialista puso el foco en el cambio del modelo familiar y en la velocidad del vivir cotidiano, que —dijo— dejan a la sociedad «al borde del abismo». Mencionó como dato de contexto que la tasa de suicidios en la Argentina «se sextuplicó en los últimos años», una cifra que enmarcó dentro del mismo cuadro social.
Para cerrar, insistió en que la prevención debe darse «desde la casa, desde el colegio, desde el club, desde el barrio, desde lo social». Y sintetizó el diagnóstico con una frase: «Algo nos pasa cuando no sabemos ni siquiera divertirnos, recrearnos y tomarnos ese espacio del fin de semana sin estar consumiendo algo».
Fuente: LU9






