Los libreros destacan que Argentina posee una de las mayores densidades de librerías de Latinoamérica y atribuyen ese desarrollo, en parte, a la protección que brinda la legislación vigente
El mercado del libro en Argentina atraviesa horas de incertidumbre. El anuncio del Ministerio de Regulación y Modernización del Estado sobre un proyecto para derogar la Ley de Precio Único del Libro encendió una fuerte reacción entre libreros, editores y autores, que advierten sobre un posible cambio de fondo en la industria.
La iniciativa busca eliminar la normativa vigente desde 2001 que establece que un mismo libro debe venderse al mismo precio en cualquier punto del país. Para el Gobierno, la medida apunta a desregular el mercado. Sin embargo, desde el sector editorial sostienen que podría tener consecuencias profundas para las librerías independientes y la diversidad cultural.
“Sería la extinción de la librería de barrio”
Verónica, empleada de una librería, aseguró que la posible derogación representa una amenaza directa para los pequeños comercios y las editoriales de menor escala.
“La primera consecuencia que uno puede visualizar es la extinción de la pequeña librería de barrio y de las editoriales independientes”, afirmó.
Según explicó, la Ley de Precio Único evita que las grandes cadenas compitan exclusivamente mediante descuentos. Desde el sector advierten que, sin esta regulación, las grandes empresas podrían concentrar la venta de libros y privilegiar únicamente los títulos de amplia variedad de títulos.
El temor a un mercado dominado por pocos jugadores
Desde el sector advierten que, sin esta regulación, las grandes empresas podrían concentrar la venta de libros y privilegiar únicamente los títulos de mayor demanda.
Además, cuestionan el argumento de que la desregulación reducirá los precios. Sostienen que podría haber promociones iniciales para captar mercado, pero que, una vez desaparecida buena parte de la competencia, los valores volverían a subir y el acceso a los libros podría verse afectado.
Una ley que, aseguran, sostiene el ecosistema editorial
Los libreros destacan que Argentina posee una de las mayores densidades de librerías de Latinoamérica y atribuyen ese desarrollo, en parte, a la protección que brinda la legislación vigente.
Entre los principales argumentos del sector se destacan:
- La ley no representa un gasto para el Estado, ya que regula una actividad privada sin implicar partidas presupuestarias.
- Advierten sobre una posible concentración del mercado que reduzca la diversidad de libros disponibles para los lectores.
- Señalan que el rechazo a la iniciativa reúne a libreros, editoriales independientes, autores, ilustradores e incluso grandes cadenas comerciales.
Mucho más que vender libros
Para quienes trabajan en el rubro, las librerías cumplen un papel cultural que va mucho más allá de la comercialización de ejemplares. Allí se realizan presentaciones, talleres, actividades para chicos y espacios de encuentro entre lectores y escritores.
También sostienen que las editoriales independientes, favorecidas por el esquema actual, permiten que nuevos autores encuentren un lugar en las góndolas y lleguen al público.
Mientras continúa el debate, la Cámara de Libreros mantiene conversaciones con las autoridades nacionales y espera que el proyecto pueda ser revisado. El sector considera que la eventual eliminación de la Ley del Libro podría modificar de manera profunda el funcionamiento de una industria que, desde hace más de dos décadas, se desarrolla bajo las mismas reglas.
Fuente: ahoramardelplata






