Mirador Virtual Mobile

Los bancos pagan un 20% por los plazos fijos, pero cobran hasta 200% por un crédito

En la Argentina, la distancia entre lo que rinde ahorrar en el banco y lo que cuesta pedir prestado nunca fue tan grande

El spread bancario en la Argentina alcanza niveles récord profundizando la distancia entre lo que rinde guardar el dinero en el banco y lo que cuesta pedirlo prestado, en medio del alto grado de morosidad en el sistema financiero.

Mientras que un ahorrista recibe una tasa nominal anual (TNA) cercana al 20%, en promedio, por dejar sus fondos a plazo fijo a 30 días, la misma entidad financiera puede llegar a cobrar tasas de hasta un 130% anual por otorgar un crédito personal o financiar consumos con tarjeta.

Aún con ese elevado costo, el impacto para los clientes llega a ser mucho mayor al incorporar los impuestos y costos fijos de las entidades, que se ve reflejado en el Costo Financiero Total (CFT), el cual puede ascender hasta un 200% anual.

El economista Jorge Barreto indicó que “la brecha entre la tasa activa de préstamos personales y la tasa pasiva de plazo fijo asciende a 45,7 puntos porcentuales, más del doble de su promedio histórico (22,6 p.p.), reflejando una elevada persistencia del spread de intermediación”.

Esta diferencia entre la tasa pasiva y la activa, conocida como spread bancario, responde a una serie de factores entre los que están la desregulación de los topes a las tasas y los intereses, la cobertura frente al riesgo de incumplimiento, la escasez de liquidez y costos operativos e impositivos.

Por un lado, la administración de Javier Milei eliminó los límites a las tasas de interés y a los intereses punitorios que los bancos y financieras pueden cobrar en las tarjetas de crédito y los préstamos, habilitando a negociarlos según el riesgo de cada cliente. Esto permitió que las entidades hayan elevado fuertemente el costo de financiarse.

En un contexto donde la morosidad es récord, la cobertura de los bancos ante el riesgo crediticio creció notoriamente. De esta manera, para compensar las pérdidas que generan los clientes morosos, las entidades trasladan ese costo a la tasa activa final que cobran a la totalidad del público.

En paralelo, a los bancos les está costando conseguir fondeo para dar crédito por lo que al haber escasa liquidez el costo de prestar plata es mayor, mientras hay menos gente que se arriesga a tomar créditos.

En este sentido, Barreto expresó que “la evolución del spread evidencia que el costo de fondeo del sistema bancario se ajustó con mayor rapidez que las tasas aplicadas al crédito minorista, manteniéndose una significativa rigidez en este segmento”.

Al mismo tiempo, la carga impositiva sobre la actividad bancaria, que incluye impuestos como Ingresos Brutos, sellos y tributos sobre créditos y débitos, encarece de manera sustancial la tasa final, que se suma a los costos fijos de las entidades.

En las fintech, la presión sobre quienes buscan financiamiento es mayor ya que como no tienen respaldo del BCRA, buscan cubrirse cobrando una tasa mayor, lo que también se refleja en el elevado nivel de morosidad.

En este sentido, un reporte del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expuso que la mora en las fintech y billeteras virtuales saltó del 7,3% en octubre de 2024 al 29,6% en mayo pasado, perforando incluso el récord histórico registrado durante la pandemia de covid.

Fuente: Ámbito

Comentarios

comentarios