Desde la Aehg aseguraron que el evento que reúne a casi 20 mil jóvenes sigue siendo clave para el sector a pesar del ajuste: habrá menos días y municipios con presupuestos reducidos.
Los Juegos Bonaerenses volverán a generar movimiento en la hotelería de Mar del Plata, aunque este año llegarán con una estadía más corta y municipios con presupuestos más ajustados. Así lo explicó a Mi8 Ariel Rubianes, vicepresidente segundo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (Aehg).
En ese marco, el dirigente sostuvo que “no hay antecedentes en la historia donde la hotelería haya sufrido lo que está sufriendo en este momento”, por lo que este tipo de eventos potencia ampliamente al sector.
Rubianes señaló que las finales de la 35ª edición de los Juegos Bonaerenses -a realizarse del19 al 23 de octubre– en la ciudad como todos los años tendrán este año un día menos de duración. Según indicó, la Provincia pasará de cubrir cinco noches a cuatro, lo que también impactará en la cantidad de participantes que llegarán a la ciudad.
“Este año se va a dar un día menos, van a ser cuatro días”, explicó el dirigente hotelero. En ese sentido, sostuvo que la reducción de noches también puede implicar una merma en la cantidad de chicos que participan de las instancias finales. “Estamos hablando de cifras que han ido bajando y ahora estamos esperando alrededor de 18 o 20 mil chicos”, planteó.
El movimiento, de todos modos, sigue siendo esperado por el sector, especialmente por los hoteles de dos y tres estrellas. Rubianes explicó que los Juegos Bonaerenses suelen concentrar la demanda en ese tipo de establecimientos, a diferencia de los Juegos Nacionales Evita, que habitualmente requieren hoteles de tres y algunos de cuatro estrellas.

Municipios más ajustados
El representante de la Aehg advirtió que el escenario económico también se percibe en las negociaciones. Según detalló, los municipios intentan reducir costos y contratar alojamientos al menor valor posible.
“Los municipios están ajustados, tratan de achicar gastos desde todo punto de vista”, sostuvo Rubianes. Además, señaló que en otras épocas había mayor margen económico para contratar servicios de hotelería de mejor calidad, mientras que ahora el foco está puesto en cuidar cada partida presupuestaria.
Más allá del recorte, Rubianes destacó que el evento conserva un impacto económico relevante para la ciudad. “Es un evento que todo el mundo espera porque es un desparramo de dinero para todos lados”, expresó.

En esa línea, explicó que el movimiento no queda solo en los hoteles, sino que también alcanza a proveedores, panaderías, lavaderos y comercios vinculados al abastecimiento diario. “Es un derrame muy importante para la ciudad”, resumió al describir el efecto multiplicador que generan delegaciones numerosas durante varios días.
Rubianes también comparó este escenario con los Juegos Evita, donde, según explicó, la caída es más notoria. En ese caso, indicó que algunas provincias redujeron su participación o directamente no viajan por razones económicas o políticas. “En Evita la caída es grande, viene muchísima menos gente”, afirmó. De todas formas, valoró el cambio de fecha para evitar superposiciones con otros eventos. “Estos eventos hay que tratar de continuarlos”, remarcó.
Para el dirigente, esa planificación resulta clave en un momento especialmente complejo para la actividad. “No sé si hay antecedentes en la historia donde la hotelería haya sufrido lo que está sufriendo en este momento”, advirtió. Por eso, consideró que cada evento ayuda a sostener empleo, consumo y movimiento económico en distintos rubros.
Fuente: Mi8






