El jefe comunal pedirá licencia en su banca en el Senado bonaerense la semana próxima y retomará la conducción del municipio
Guillermo Montenegro volverá a la Intendencia de General Pueyrredon y dejará su banca en el Senado bonaerense, en una decisión marcada por la crisis de seguridad que atraviesa Mar del Plata y que ya había expuesto fuertes reclamos por la inseguridad en la ciudad.
La semana próxima el jefe comunal pedirá licencia en su banca como legislador provincial y regresará al municipio. La decisión fue comunicada este viernes a distintos allegados y abre una nueva etapa política dentro del oficialismo local.
Montenegro había dejado la conducción diaria del Ejecutivo el 10 de diciembre para asumir como senador provincial. Desde entonces, el municipio quedó a cargo de Agustín Neme, quien ocupó el rol de intendente interino durante los últimos meses.
Si bien se alejó de la escena pública local, Montenegro mantuvo contacto con Neme y con el núcleo central del oficialismo. De hecho, buena parte del gabinete y del bloque oficialista del Concejo Deliberante seguían respondiendo a su conducción política.
El regreso se produce después de varias semanas de tensión por la situación de seguridad en Mar del Plata. En ese marco, distintos sectores políticos, vecinales e institucionales reclamaron respuestas más activas frente a hechos delictivos, entraderas y planteos barriales.
Además, se confirma horas después de que Patricia Bullrich admitiera que el gobierno nacional analiza enviar refuerzos a la ciudad ante la inseguridad creciente.
La salida de Neme también reordena el esquema interno del Ejecutivo. Durante su etapa al frente del municipio, el intendente interino debió sostener la administración cotidiana y responder a distintas demandas locales, desde transporte y controles urbanos hasta reclamos por servicios y seguridad.
El vínculo entre ambos dirigentes también había quedado bajo la lupa en distintos momentos de la gestión. Algunas diferencias políticas aparecieron en debates recientes, como ocurrió con la discusión por Zona Fría y otros temas locales, que expusieron la dinámica entre Neme y Montenegro dentro del oficialismo.
Ahora, el movimiento tendrá impacto tanto en el municipio como en el Senado bonaerense. Montenegro deberá formalizar su licencia legislativa y retomar el mando del Ejecutivo local en una etapa marcada por la presión social para obtener respuestas concretas en seguridad.
Fuente: Mi8






