La decisión se oficializó con el Decreto 1305/2026. El Ejecutivo justificó el diferimiento en su objetivo de estimular la economía y sostener el sendero fiscal.
El Gobierno nacional dispuso una nueva postergación de los incrementos pendientes de los impuestos a los combustibles. La medida se formalizó mediante el Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial.
La decisión busca amortiguar el impacto inflacionario de la actualización de los tributos que gravan los combustibles.
En los fundamentos, el Ejecutivo señaló el propósito de “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.
El expediente del Ministerio de Economía plantea la necesidad de “diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”, vinculadas con la evolución previa de los precios al consumidor.
El mecanismo surge de la Ley 23.966, que establece montos fijos en pesos por unidad de medida para calcular el impuesto sobre los combustibles líquidos y el impuesto al dióxido de carbono.
Esos importes deben ajustarse trimestralmente de acuerdo con las variaciones del Índice de Precios al Consumidor que informa el INDEC. El nuevo decreto posterga la aplicación de incrementos pendientes de ese esquema.
La disposición se refiere al componente impositivo de los combustibles. No constituye, por sí misma, un anuncio de congelamiento de los precios en los surtidores.






