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Apareció muerto un enfermero y sospechan de otro caso como el del anestesista que robó medicamentos

Se trata de un hombre de 44 años. En su departamento, junto a su cuerpo, hallaron fentanilo y propofol. El caso tiene similitudes con el del anesteisólogo Alejandro Salazar.

Un enfermero de 44 años fue encontrado sin vida en su domicilio en Palermo, sentado en una silla del comedor, sin signos vitales y en su vivienda se encontraron numerosos envases con drogas como fentanilo y propofol, lo que deja abierta la posibilidad de que se haya tratado de un caso similar al del anestesiólogo fallecido por un sobre dosis con medicamentos robados de un hospital.

En enfermero se llamaba Eduardo Betancourt y su cuerpo fue encontrado luego de que, tras tres días sin comunicación con su círculo cercano, su familia realizara un aviso ante la policía. Además, su hermana viajó desde Entre Ríos y accedió a la vivienda -un departamento en Fray Justo Santa María de Oro al 2.400- donde lo halló muerto.

En el departamento se encontraron fármacos varios, tres teléfonos celulares, ampolletas, jeringa y guantes de látex. En un primer recuento, se contabilizaron cuatro ampollas abiertas en la escena -entre ellas de fentanilo y midazolam-, una jeringa y una aguja. Entre los fármacos de uso hospitalario que se encontraron en la cocina había propofol, lidocaina, difehidramina, Dipirona, hioscina, fentanilo, diclofenac, clonacepan, midazolan, dexzametazona, adrenalina, Haloperdol, metroclopranida, diazepan, Keterolac, Cloruro de Potasio, Cetriaxona, Penicilina, Succinivolina. A su vez, intervino en el caso la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 21, a cargo de Alberto Vasser.

Otro muerto a menos de 5 cuadras

Seis semanas atrás, la muerte de un anestesiólogo del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez, identificado como Alejandro Zalazar, inició una investigación que destapó una red de fiestas privadas con anestésicos robados por profesionales de la salud.

En su departamento, situado a menos de 500 metros del lugar donde fue hallado muerto Betancourt, el anestesiólogo tenía propofol, fentanilo e insumos médicos, lo que abrió la hipótesis de que las sustancias fueron utilizadas previo a su fallecimiento. El médico fue encontrado muerto el 20 de febrero en su departamento de Palermo, después de que su familia advirtiera que no podía comunicarse con él desde el día anterior.

Tras la muerte de Zalazar se supo que el médico habría participado en fiestas clandestinas donde los participantes consumían fuertes medicamentos sedantes y, en simultáneo, el Hospital Italiano radicó una denuncia por faltante de anestésicos, por lo que se abrió un expediente paralelo, en el que se investiga el acceso irregular, la sustracción y el consumo de medicamentos anestésicos que no se comercializan en farmacias y solo pueden utilizarse bajo estrictas condiciones médicas.

En esa causa son investigados Hernán Boveri y Delfina Lanusse, quienes son acusados de organizar fiestas con anestésicos robados llamadas “Propo fest”. En el marco de ambas investigaciones, la Justicia analiza el posible uso extrahospitalario de propofol y fentanilo. Luego, la investigación sobre la trazabilidad de los fármacos que mataron al joven reveló que los insumos pertenecían al Hospital Italiano.

Las fiestas fueron reveladas a raíz de audios y mensajes de Whatsapp que comenzaron a circular en redes sociales. EN las comunicaciones, interlocutores mencionan que el grupo utilizaba bombas de infusión y contaba con una persona designada para asistir a los asistentes ante una eventual apnea, un efecto secundario grave de estos fármacos.

El fallecimiento de Zalazar, por su parte, sigue siendo investigado bajo la carátula de muerte dudosa, mientras que las pericias médicas y toxicológicas continúan bajo análisis. Tampoco se cito a declarar a testigos ni acusados.

Fuente: Agencia DIB.

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