En ‘Ecos del Día’, programa que se transmite de 17 a 20 horas por LU9 Mar del Plata, Héctor Ragnoli, perito en siniestralidad vial, analizó los riesgos y la falta de regulación de los vehículos de movilidad personal (VMP), como los monociclos y monopatines eléctricos.
Los monociclos y monopatines eléctricos, cada vez más visibles en las calles de Mar del Plata, presentan serios riesgos para la seguridad vial por su diseño, velocidad y falta de regulación específica. Así lo advirtió el experto en siniestralidad vial Héctor Ragnoli, quien remarcó que estos vehículos «no tienen estabilidad lateral, no cuentan con espejos retrovisores y pueden desarrollar velocidades incompatibles con la convivencia segura en el tránsito».
Riesgos técnicos y velocidades peligrosas
Ragnoli explicó que el monociclo eléctrico es «una sola rueda sobre la que el usuario va parado, sin volante ni elementos de protección», y cuyo manejo depende casi exclusivamente del equilibrio corporal. Señaló que algunos modelos «alcanzan entre 60 y 70 km/h» y que, incluso a 30 km/h, «la distancia de frenado supera los 13 metros», lo que incrementa notablemente el riesgo ante imprevistos como peatones, baches o animales.
En ese sentido, advirtió que estos vehículos tienen «menos exigencias que una bicicleta», ya que no cuentan con retrovisores ni estabilidad automática lateral, lo que dificulta maniobras básicas como mirar hacia atrás o esquivar obstáculos sin perder el equilibrio.
El marco legal vigente en Argentina
Actualmente, los monociclos y monopatines eléctricos están contemplados como Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en la Resolución 480/2020 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Según detalló Ragnoli, la normativa solo exige ser mayor de 16 años, usar casco y contar con luces delanteras y traseras, sin requerir patente ni registro.
Para el especialista, este marco resulta insuficiente. Consideró necesario que los VMP «estén registrados en la municipalidad y cuenten con una certificación de fabricación que indique la velocidad máxima», proponiendo un límite de 25 km/h, como ocurre en varios países europeos.
Experiencias internacionales y cifras alarmantes
Experiencias internacionales y cifras alarmantes
Ragnoli puso como ejemplo lo ocurrido en Europa. Indicó que en España y Francia se avanzó en regulaciones más estrictas tras un fuerte aumento de siniestros. En particular, recordó que en España, durante el último año, los monopatines eléctricos estuvieron involucrados en más de 400 siniestros viales, con 240 personas lesionadas y 14 fallecidas.
También mencionó que en París se prohibió el alquiler de monopatines eléctricos y que, en España, se considera «juguete» a lo que circula a menos de 6 km/h, mientras que lo que supera los 25 km/h pasa a una categoría similar a la de ciclomotores.
Circulación urbana y conflicto con ciclovías
Otro de los puntos críticos es la convivencia con peatones y bicicletas. Ragnoli señaló que permitir la circulación de monopatines y monociclos en ciclovías genera conflictos, ya que «no es lo mismo una bicicleta que circula a 10 o 15 km/h que un monopatín que puede ir a 25». En Europa, explicó, las ciclovías suelen estar ubicadas en «zonas 30», donde la velocidad máxima vehicular es reducida para proteger a los usuarios vulnerables.
Remarcó además que «a 30 km/h, una persona atropellada tiene hasta un 80% de probabilidades de sobrevivir», porcentaje que disminuye drásticamente a mayor velocidad.
Conciencia ciudadana y prevención
Más allá de la normativa, Ragnoli apeló a la responsabilidad individual y colectiva. Sostuvo que, mientras estos vehículos estén en circulación, «no deberían usarse en avenidas ni sobre veredas a alta velocidad», ni atravesar plazas como atajos. Subrayó que el cuerpo del usuario «queda totalmente expuesto» y que una caída puede derivar en lesiones graves.
Finalmente, planteó la necesidad de legislar de manera preventiva y no reactiva. Consideró que Argentina debería «mirar lo que ya pasó en otros países» y regular en base a esa experiencia, en lugar de esperar a que aumenten los siniestros. «Leer el diario del lunes», graficó, para evitar consecuencias irreversibles en la seguridad vial local.
Fuente: LU9






