La epidemióloga del Hospital Materno Infantil, Alina Guarino Barrutia (MP 94055), explicó que la coqueluche “es una enfermedad muy compleja».
La coqueluche —también conocida como tos convulsa o tos ferina— vuelve a ubicarse en el centro de la escena sanitaria ante el aumento de contagios y la confirmación de siete muertes de niños a nivel nacional. Referentes insisten en la importancia de la vacunación para frenar la circulación de la bacteria Bordetella pertussis, causante de la enfermedad.
En diálogo con Canal 8, la epidemióloga del Hospital Materno Infantil, Alina Guarino Barrutia (MP 94055), explicó que la coqueluche “es una enfermedad muy compleja que produce mucha tos y que puede afectar a todas las edades, pero que afecta principalmente y en mucha mayor gravedad a los bebés más chiquitos”.
Sobre los casos fatales registrados en el país, señaló que “los pacientes pediátricos que no tienen esquema de vacunación completa son los que más están afectados, y de ese modo pueden llegar a la muerte”.
Barrutia remarcó la sorpresa y preocupación por el resurgimiento de esta patología en la actualidad: “Sorprende en 2025 tener que estar hablando de esto. Se sabía que si bajaban las coberturas de vacunación, las enfermedades iban a aparecer, y en ese proceso estamos”.

Cómo se transmite y cuáles son los síntomas
La especialista detalló que se trata de una enfermedad de transmisión respiratoria, que pasa “de humano a humano por medio de las gotitas que eliminamos cuando respiramos o especialmente cuando tosemos”. Además, advirtió que muchos adultos pueden cursarla de manera leve, lo que facilita la circulación: “Muchos adultos podemos tener tos convulsa y no nos dé muchos síntomas, excepto la tos. Ahí es cuando, concurriendo a lugares y estando con bebés más chiquitos, podemos contagiarlos”.
En cuanto a los signos de alarma, describió que la tos característica es “tan abrupta que produce vómitos, produce coloración de la piel que se llama cianosis —primero rojos y después más azules—, y a veces en bebés chiquitos produce pausas en la respiración. También puede presentarse fiebre».
La vacunación, clave para la prevención
Por otra parte, la médica enfatizó que la protección no depende solo de la vacunación infantil: “La vacunación tiene este efecto a nivel comunitario, cuanto más vacunados estamos, menos posibilidad de que circulen las bacterias o los virus”.
El esquema de vacunación contra la coqueluche comprende dosis a los 2, 4 y 6 meses; un refuerzo a los 18 meses; otro al ingreso escolar; y una dosis a los 11 años. En adultos también se recomienda completar el esquema o recibir refuerzos según indicación sanitaria.
Si bien en provincias como Córdoba se registra un aumento marcado de casos, en Mar del Plata la situación se mantiene estable. Guarino Barrutia indicó que en el Materno Infantil “estamos con una alerta de vigilancia epidemiológica muy estricta, chequeando mediante el estudio de secreciones respiratorias. Por el momento no estamos teniendo casos en el hospital”.
Fuente: Mi8






