El municipio reveló que en cinco años las atenciones pediátricas en los Caps cayeron un 20%. Y lo adjudica a la falta de profesionales.
La dificultad para garantizar pediatras en el sistema de salud municipal se consolidó como uno de los principales problemas estructurales de la atención pública en Mar del Plata. Así quedó expuesto en un reciente decreto del Ejecutivo, que si bien autoriza la contratación de una profesional, vuelve a poner en evidencia una crisis más profunda vinculada a la escasez de médicos pediatras.
Según se desprende del decreto oficial, la Secretaría de Salud reconoció que el primer nivel de atención es uno de los más afectados por la falta de especialistas, una situación que se arrastra desde la pospandemia y que se agravó con el paso del tiempo debido a renuncias y jubilaciones. La pediatría, una de las especialidades más demandadas, aparece entre las más comprometidas.
Los datos oficiales reflejan con claridad el impacto de esta problemática. Durante el primer semestre de 2019 se realizaron 70.900 consultas pediátricas en el sistema municipal, de las cuales 30.900 correspondieron a lactantes. En el mismo período de 2024, las consultas bajaron a 56.600, un 20% menos, mientras que la atención a lactantes cayó un 35%, con apenas 20.100 controles realizados. La disminución no se explica por una menor demanda, sino por la imposibilidad de cubrir los servicios de manera adecuada.
Desde el Municipio señalaron que el control pediátrico resulta clave para evaluar el desarrollo integral de niñas y niños, especialmente en las primeras etapas de la vida. Allí, se concentran los mayores riesgos vinculados al crecimiento, la alimentación, la vacunación y la detección temprana de enfermedades. Sin embargo, la falta de profesionales limita la capacidad de respuesta del sistema público.

El decreto también admite que la escasez de médicos no es un fenómeno exclusivo del ámbito municipal. La dificultad para cubrir cargos se replica tanto en el sector público como en el privado, dentro y fuera del Partido de General Pueyrredon, en un contexto que el Ejecutivo describe como un déficit generalizado en la formación y disponibilidad de profesionales médicos.
En ese marco, la Secretaría de Salud realizó convocatorias para incorporar pediatras a la planta permanente del Municipio, incluso a través de los colegios profesionales médicos del país. No obstante, según consta en la documentación oficial, no se presentó ningún interesado bajo esa modalidad. Ante ese escenario, y frente a la necesidad de sostener servicios considerados críticos, el Ejecutivo recurrió a contrataciones bajo la figura de locación de servicios como alternativa de emergencia.
La reciente incorporación de una médica pediatra bajo ese régimen contractual busca garantizar el funcionamiento mínimo de la División Pediatría en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) y en las guardias. Sin embargo, desde el propio Ejecutivo reconocen que se trata de una respuesta parcial frente a un problema estructural que excede una contratación puntual.
El documento oficial advierte que la falta de recursos humanos suficientes pone en tensión la capacidad del Estado municipal para garantizar derechos básicos, en particular el acceso a la salud de las infancias, protegido por normas nacionales, provinciales y tratados internacionales con jerarquía constitucional.
Fuente: Mi8






