Mirador Virtual Mobile

El Papa León XIV, en Mónaco: «La ostentación de la fuerza y la lógica de la prevaricación amenazan la paz»

Durante su estancia en el Principado, el líder de la Iglesia católica instó a Mónaco a fortalecer su compromiso con la justicia y abogó por la unidad social ante riesgos globales, subrayando el valor de las pequeñas naciones

La declaración del Papa León XIV sobre la responsabilidad histórica de las pequeñas naciones resonó durante su discurso en el balcón del Palacio de los Príncipes, donde subrayó la importancia del Principado de Mónaco como ejemplo de cómo una herencia espiritual activa y un compromiso social pueden situarse al servicio del derecho y la justicia, especialmente en épocas marcadas por la exhibición de poder y la imposición que, advirtió, constituyen amenazas directas para la paz global. El medio oficial del Vaticano reportó que el pontífice instó al país a asumir un papel destacado en la promoción de buenas prácticas tanto a nivel local como internacional, basadas en la doctrina social de la Iglesia.

La visita de León XIV a Mónaco marca la primera vez que un Papa pisa el Principado en la era moderna y figura como el segundo viaje internacional de su pontificado, según consignó el portal oficial de la Santa Sede. Durante la ceremonia de bienvenida, recibió la acogida del príncipe Alberto II y la princesa Charlène, con quienes mantuvo un encuentro de cortesía en el Palacio del Príncipe. Desde allí, saludó a la multitud que se reunió en la plaza para presenciar la histórica jornada.

Según publicó el medio vaticano, en su intervención el Papa advirtió de los peligros que genera la ostentación de la fuerza y la prevalencia de la prevaricación a nivel mundial, una situación que genera, en palabras suyas, un “ambiente generalizado de cerrazón y autosuficiencia” y afecta tanto a las relaciones sociales como al equilibrio entre las naciones. Insistió en que en la Biblia son los pequeños quienes influyen en el curso de la Historia y comparó el Reino de Dios con el crecimiento de una semilla diminuta que acaba convirtiéndose en árbol. Explicó que la fe solo transforma la realidad si no elude sus responsabilidades frente a las circunstancias contemporáneas.

En el contexto de su agenda, destacaron varios actos centrales, reportó el portal oficial del Vaticano: un encuentro a las 11:00 horas con la comunidad católica en la catedral de la Inmaculada Concepción, seguido del acto con jóvenes y catecúmenos frente a la iglesia de Santa Devota, y la celebración de la Santa Misa a las 15:30 horas en el Estadio Louis II. La despedida oficial se programó para las 17:45 horas, con el Papa partiendo de regreso a la Ciudad del Vaticano.

El Papa describió a Mónaco como un microcosmos en el que conviven una minoría de residentes locales y una mayoría de ciudadanos de diversas nacionalidades, entre quienes algunos ejercen roles decisivos en el ámbito económico y financiero, en tanto que otros desarrollan tareas de servicio, y al mismo tiempo hay una presencia notable de visitantes y turistas. Según sostuvo León XIV, el bienestar del Principado depende de la interacción armoniosa de estos grupos en un contexto marcado por la diversidad y la coexistencia.

El medio de comunicación del Vaticano también recogió la referencia del pontífice al papel de Mónaco entre los países fundadores del proyecto de unidad europea, lo que remarca la relevancia regional y continental del Principado. Además, el Papa invitó a la ciudad-Estado a fortalecer su dedicación a “la amistad social” en un período en el que tales valores enfrentan retos, entre ellos una tendencia global al aislamiento.

A lo largo de su visita, León XIV reiteró la necesidad de que los estados pequeños y sus instituciones orienten su riqueza al fomento de la justicia y los derechos fundamentales. El Papa llamó a desarrollar una vocación de apertura y encuentro que sirva como referencia en momentos en que los riesgos globales afectan a las sociedades en distintos niveles. Según anunció el portal vaticano, las palabras del pontífice buscaron provocar una reflexión sobre la manera en que las comunidades con tradición espiritual y recursos limitados pueden incidir en la paz y la convivencia.

Fuente: Infobae

Comentarios

comentarios