En diálogo con «Ecos de Mañana», programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, Bruno Videla, docente y vocero de Argentinos por la Educación, dio detalles del reciente informe sobre ausentismo estudiantil, que destaca algunos números en rojo en la provincia de Buenos Aires.
Un reciente informe de Argentinos por la Educación encendió alarmas sobre la situación del ausentismo escolar en la Provincia de Buenos Aires: dos de cada tres estudiantes faltan más de 15 días al año a clases.
El dato surge de relevamientos basados en encuestas a estudiantes y directivos, lo que, si bien implica cierto margen de subjetividad, no reduce la preocupación por la tendencia creciente en el tiempo.
Provincia y Ciudad, en los primeros puestos
Según el estudio, la Provincia de Buenos Aires encabeza el ranking de ausentismo, seguida por la Ciudad Autónoma. En contrapartida, algunas provincias del norte muestran niveles más bajos.
Bruno Videla, docente y vocero de la organización, explicó que se trata de un fenómeno extendido y no exclusivo del sistema educativo: «es un problema de todos los adultos, no solamente de la escuela», remarcó, al tiempo que advirtió que sin datos más precisos será difícil diseñar políticas efectivas.
Las causas: salud, desinterés y cambios sociales
Entre los motivos de las inasistencias, aparecen en primer lugar cuestiones de salud, pero también surge un dato que genera inquietud: muchos estudiantes faltan «porque no tienen ganas de ir a la escuela».
Videla señaló que este comportamiento responde a múltiples factores. Entre ellos, mencionó cambios en las dinámicas familiares, una menor valoración social de la educación y modificaciones en el sistema educativo, que se volvió «más laxo» en ciertos aspectos.
En ese sentido, indicó que antes la asistencia escolar tenía un carácter más rígido, mientras que hoy existen mayores flexibilidades que, combinadas con otros factores, influyen en la conducta de los estudiantes.
Educación obligatoria y nuevos desafíos
El especialista también vinculó el fenómeno con el cambio normativo de 2006, cuando la escuela secundaria pasó a ser obligatoria hasta los 18 años.
«Eso obligó a modificar las reglas del sistema: hoy las escuelas tienen que generar estrategias para sostener a los estudiantes dentro del aula», explicó. Sin embargo, reconoció que la masificación trajo aparejado «un deterioro en la calidad», lo que plantea un desafío adicional.
Falta de datos y necesidad de políticas públicas
Otro punto crítico es la escasez de datos actualizados. Los últimos registros disponibles corresponden a 2024, lo que implica que el diagnóstico se realiza sobre una «foto vieja».
Videla advirtió que la falta de información concreta favorece la relativización del problema: «si no hay datos duros, se discuten percepciones en lugar de soluciones», señaló.
Un problema que excede a la escuela
Finalmente, desde Argentinos por la Educación insistieron en que el ausentismo no puede abordarse únicamente desde el sistema educativo.
La clave, sostienen, está en reconstruir el consenso social sobre la importancia de la escolaridad y fortalecer el compromiso de los adultos para garantizar la asistencia regular.
Mientras tanto, las cifras siguen marcando una tendencia preocupante que impacta directamente en los aprendizajes y en el futuro de los estudiantes bonaerenses.
Fuente: LU9






