Un equipo de la Unmdp trabaja en bioadsorbentes a partir de quitosano y queratina para remover contaminantes como colorantes industriales y arsénico.
Un equipo de la Universidad Nacional de Mar del Plata fue seleccionado en la convocatoria 2026 de los Subsidios a la Investigación Científica con Impacto en el Territorio Argentino, impulsados por la Fundación Williams.
La convocatoria reunió más de 1.800 propuestas de todo el país, evaluadas por un jurado integrado por 15 especialistas. Del total, 96 iniciativas obtuvieron financiamiento total o parcial y otras 64 recibirán fondos estímulo para fortalecer sus líneas de trabajo.
Entre los proyectos seleccionados se encuentra el que lidera Mirna Alejandra Mosiewicki, investigadora principal del Conicet y profesora del Departamento de Ingeniería Química y en Alimentos de la Facultad de Ingeniería de la Unmdp. La iniciativa busca desarrollar materiales innovadores capaces de remover contaminantes presentes en el agua mediante el aprovechamiento de residuos.
El proyecto se titula “De residuos a soluciones: diseño de bioadsorbentes híbridos avanzados micro y nanoestructurados para la remediación sostenible de aguas”. La propuesta apunta a generar herramientas para el tratamiento de aguas contaminadas, una problemática que atraviesa a distintas regiones y que también dialoga con los desafíos vinculados al acceso al agua en el territorio.
“El proyecto se enmarca dentro de abordar una problemática ambiental, en particular la remediación de agua, que es una problemática no solo a nivel local y nacional, sino también internacional”, explicó Mosiewicki.
Residuos para capturar contaminantes
La investigación apunta al diseño de materiales capaces de remover distintos contaminantes presentes en el agua. Entre ellos aparecen colorantes provenientes de efluentes industriales y metales pesados, como el arsénico, un elemento que afecta de forma natural a numerosas napas subterráneas de la provincia de Buenos Aires.
Para avanzar en esa línea, el equipo utiliza residuos como materia prima. “Lo que hacemos es priorizar desechos para utilizarlos en la preparación de materiales. Dentro de esos desechos, en este proyecto en particular, estamos usando quitosano”, detalló la investigadora.
El quitosano es un polímero natural que se obtiene a partir de la modificación química de la quitina, presente en el exoesqueleto de crustáceos. En ese punto, el trabajo toma como insumo caparazones de langostinos y camarones, residuos habituales de la industria pesquera.
“Por otro lado, también estamos planteando la extracción de queratina de desechos de lana de oveja de razas de la región pampeana. La idea es utilizar distintos materiales para abordar este objetivo”, agregó Mosiewicki.
La línea de estudio se desarrolla desde 2013 en el área de Ecomateriales del INTEMA. En el marco de este proyecto, el grupo trabaja con aerogeles y nanopartículas, materiales con una elevada área superficial que favorece la captura de contaminantes.
El diseño de estos materiales se adapta al tipo de contaminante que se busca remover. “Lo que hacemos es diseñar los materiales a medida, trabajando minuciosamente sobre cada uno de ellos. En este proyecto ya estamos bastante avanzados y planteamos dos tipos de materiales con distintas características estructurales”, sostuvo la investigadora.
El equipo está integrado por seis personas, entre investigadores, becarias doctorales y personal de apoyo. Según Mosiewicki, el subsidio permitirá cubrir gastos propios del proyecto y sostener el avance de una línea de investigación que busca aportar respuestas frente a una problemática ambiental concreta.
Fuente: Mi8






