Disconformes entonces por el fallo que fijó condenas de hasta 15 años de prisión para tres de los autores el crimen de su hijo, los padres de Leandro “Lele” Gatti insisten que no se ha hecho justicia plena en el caso y reclaman que se insista con la búsqueda y detención del cuarto integrante de la banda, aún prófugo y considerado el ideólogo del asalto que tuvo final trágico.
“El odio que siento por ellos es infinito”, dijo Mimi Casas, la mamá de quien era DJ en un local de Playa Grande. Cuando salía de trabajar fue abordado por los delincuentes, convencidos que en los bolsos que llevaba tenía la recaudación del boliche cuando en realidad solo tenía la consola que utilizaba para pasar música.
A Gatti lo balearon delante de amigos. Los delincuentes escaparon en moto y un auto. Poco después pudieron ser capturados. El único que todavía no ha caído en manos de la justicia es Maximiliano Urra Zapata, señalado como quien planificó el asalto. Por su captura se mantiene vigente una recompensa. “El ideólogo sigue bien encubierto o tapado, por gente copartícipe del accionar de esta banda”, denunció Miguel Gatti, el padre, disconforme con el accionar que ha tenido la policía en este caso.

“Leandro por todo el amor que ha tenido yo creo que descansa en paz, los que no descansamos somos nosotros”, reconocieron los padres, que han convocado para este sábado a las 18 para una nueva marcha y acto de recuerdo de “Lele”, a realizarse en Playa Grande, donde existe un memorial que lo recuerda. “Es muy injusto porque la ley de la vida no es así, no es normal que un hijo muera antes que sus padres”, reconoció la mujer en diálogo con Teleocho Informa.

El caso y el juicio
Dos de los imputados, considerados responsables del asalto en el que se produjo el homicidio, fueron condenados a 15 y 13 años y medio de cárcel, respectivamente. El tercero, quien ofició como “entregador” al aportar información clave sobre los movimientos internos del boliche, recibió una pena de 14 años de prisión.
Durante el juicio, uno de los acusados reconoció ser el autor del disparo mortal. En su declaración, dijo que la organización del robo estuvo a cargo de un cuarto implicado —aún prófugo— y que su intención era solo mostrar el arma. Aseguró que el disparo se produjo “tras un forcejeo” con la víctima y pidió perdón a la familia.
El hecho ocurrió el 26 de septiembre de 2021, cerca de las 6 de la mañana, cuando “Lele” Gatti se retiraba del boliche Mr. Jones, en Playa Grande. Fue abordado por dos personas en moto que intentaron robarle, creyendo que llevaba la recaudación del local. Al resistirse, recibió un disparo en el tórax que le provocó la muerte. Los asaltantes huyeron con un bolso que contenía su computadora y equipo de sonido.
La investigación, inicialmente impulsada por la fiscal Andrea Gómez y luego continuada por el fiscal Fernando Berlingeri, determinó que el golpe fue planeado con anticipación. La persona que se desempeñaba como jefe de seguridad del boliche fue señalada como quien facilitó la información sobre horarios y movimientos del personal.
Durante los alegatos, el fiscal Berlingeri había solicitado penas de hasta 20 años de prisión para los coautores del hecho y de 18 años para el partícipe necesario. La defensa intentó que se tuvieran en cuenta atenuantes como la confesión, e incluso pidió la nulidad del proceso para uno de los acusados.
Fuente: ahoramardelplata






