La ciudad de Mar del Plata enfrenta un severo cimbronazo en su mercado laboral tras confirmarse la clausura definitiva de los históricos hoteles Antártida Argentina y Tierra del Fuego, junto con el cese de operaciones de la farmacia local perteneciente al Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA). La drástica medida deja un saldo inmediato de 177 trabajadores y trabajadoras despedidos, sumiendo a decenas de familias en una profunda incertidumbre económica.
La situación escaló rápidamente tras la decisión de las autoridades nacionales de avanzar con el achicamiento de la obra social militar, un proceso que desde los sindicatos denuncian como un desmantelamiento programado de las políticas de turismo social y asistencia sanitaria. Ante este panorama, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se declaró en estado de alerta y movilización, presentándose en los establecimientos afectados para visibilizar el conflicto.
El reclamo presupuestario
El foco de la resistencia gremial apunta de forma directa contra el administrador de la IOSFA, el Coronel Mayor (R) Ariel Guzmán. ATE exige la continuidad inmediata de la totalidad de la planta de trabajadores hasta el 31 de diciembre, argumentando que no existen razones financieras genuinas para ejecutar las cesantías de manera anticipada.
«Le exigimos a las autoridades la prórroga de todos los puestos de trabajo. El presupuesto anual de la obra social ya contempla los salarios de estos 177 compañeros y compañeras, por lo que cortar los contratos ahora es una decisión estrictamente política de ajuste, no una necesidad económica», denunciaron voceros sindicales durante una de las asambleas.
Impacto en la salud y el turismo local
El cierre de los complejos hoteleros, ubicados en zonas estratégicas de la ciudad, no solo precariza el empleo, sino que impacta de lleno en la actividad turística marplatense fuera de la temporada alta. Por otro lado, la clausura de la farmacia propia de la IOSFA agrava las ya deficientes prestaciones que reciben los miles de afiliados de las fuerzas de seguridad y armadas en la región, quienes pierden un centro clave de acceso a medicamentos con descuento.
Bajo las consignas «Basta de despidos» y «Basta de cierres de organismos», el gremio estatal adelantó que profundizará el plan de lucha en las calles si no obtienen una respuesta favorable por parte de Guzmán y el Ministerio de Defensa. En las próximas horas se definirán nuevas medidas de fuerza y movilizaciones frente a las sedes cerradas en busca de abrir un canal de diálogo que garantice el sustento de las 177 familias afectadas.






