Se trata de la 72ª edición de la Falla Valenciana, celebración que se lleva adelante en las inmediaciones de la Plaza Colón.
Este año, la Unión Regional Valenciana prepara la 72ª edición de la Falla Valenciana, una celebración que se lleva adelante en las inmediaciones de la Plaza Colón y donde, hasta terminada la falla, se pueden comprar los buñuelos tradicionales de esta zona hechos en línea con la receta original, única en el país.
Para el cierre de los festejos, artistas preparan especialmente el monumento fallero de este año: aunque hace algunos años se acostumbraba a plasmar la historia de ese año puntual en el monumento que luego es quemado en la tradicional «cremá«, ahora se dispone de temáticas particulares. Este año, la elegida fueron los dioses griegos.
«El nombre del monumento es ‘Sudestada y temblor‘: todo marplatense sabe lo que es una sudestada, la tormenta, el viento. Tomamos el Dios del viento, el mar y las tormentas y desde ahí disparamos la idea para pensar en todos los dioses haciendo su voluntad y los mortales, abajo, en el medio», expresó a Canal 8 Ces Merlini, la artista detrás del monumento fallero número 72.
La estructura inicial de la pieza de gran tamaño es de madera y contempla al rededor de tres metros con un recubrimiento símil madera, cartón y cartapesta, con la que se van moldeando los personajes.
«Tenemos un Poseidón saliendo del agua y llevándose un barco puesto, una Afrodita con su hijo, Cupido, representando el amor de la familia por sobre la tormenta, inmutables, y del otro lado un terremoto, una Argentina partida y al Dios de la guerra saliendo entre las nubes», reveló Merlini.
La construcción del monumento fallero inició un poco antes de lo tradicional y se espera que la cremá se realice, para dar cierre a las celebraciones, a fines de marzo. «La mano de obra es artesanal en mayor medida, todo es cuestión de tiempo. Es modelado y hay que ser un poco artista, escultor y carpintero para llevarla adelante», agregó.
La festividad de la Falla Valenciana fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y reúne a más de 700 fallas mayores e infantiles acompañadas de grandes celebraciones y fuegos artificiales sin ruido, respetando las normativas vigentes. La cremá, para el cierre de las jornadas, representa la liberación de todo lo negativo del año para renovar las energías y expectativas para lo que viene.
Fuente: Mi8






