¡Argentina a semifinales del Mundial 2026! La Scaloneta igualó 1 a 1 a Suiza en el tiempo regular y encontró el triunfo por 3 a 1 en el tiempo extra con un impresionante gol de Julián Álvarez y un tanto de Lautaro Martínez. La insólita expulsión de Breel Embolo, que se ganó la segunda amarilla por simulación, condicionó a los europeos. Argentina, con huevo, corazón y sufrimiento como está en el ADN, está entre los cuatro mejores y se viene Inglaterra…
Argentina abrió el marcador a los diez minutos con una jugada preparada de córner: Messi envió el centro con una precisión quirúrgica y Mac Allister anotó con un gran cabezazo al segundo palo. El 1-0 tempranero generaba ilusión a los argentinos con que sea la noche en donde aparezca el fútbol de la Scaloneta y se consiga un triunfo con tranquilidad, pero el equipo volvió a no poder fluir su juego, recibió el empate y festejó en el alargue remando en dulce de leche.
Argentina volvió a ceder el balón e incluso el protagonismo dado que no atacaba de contraataque con la ventaja en el marcador, se metió atrás, dejó venir a Suiza y se vino la piña: Dan Ndoye superó la resistencia del Dibu Martínez tras un buen ataque colectivo del equipo europeo y puso el 1-1 a los 22 minutos del complemento.
Y, tan solo cinco minutos después, Argentina quedó con superioridad numérica por una insólita expulsión en Suiza: Breel Embolo, quien ya tenía amarilla, se tiró al césped en una disputa de balón con Leandro Paredes, el árbitro amonestó al argentino, pero el VAR llamó, observó el piletazo del delantero suizo y cambió de dueño la amarilla. Así, se fue a las duchas por la segunda amarilla y se fue entre lágrimas al vestuario.
Con este punto de quiebre, Argentina pasó a realizar un monólogo frente a una Suiza que se resguardó con un bloque bajo: el 1-1 se terminó manteniendo en los 90′ pero hubo triunfo argentino por 3-1 en el tiempo extra. Golazo espectacular de Julián Álvarez, quien clavó el balón a un ángulo desde fuera del área y tanto de Lautaro Martínez en un contraataque letal…
Sin un juego vistoso, sin un dominio absoluto, pero con un corazón gigante, dejando todo en cada pelota, con una personalidad impresionante, Argentina sigue avanzando y se verá las caras con Inglaterra, a 40 años del show histórico de Maradona en el Azteca con un impresionante Messi, que no para de romper récord y hoy en una actuación con poco brillo también dio una asistencia. Argentina no juega como quiere, pero representa al argentino, a todos ellos, a los que nada les sale fácil, a los que viven sufriendo, pero también, en ese remar en dulce de leche, sale adelante…
Fuente: Diario Popular






