La justicia federal dictó la prisión preventiva para cinco de los diez imputados acusados de conformar una asociación ilícita que se dedicaba al contrabando de telefonía celular, al juego clandestino online y al lavado de dinero a través de criptoactivos. Además, ordenó indagatorias para tres nuevos imputados, entre ellos, la esposa de quien sería el jefe de la organización criminal.
La medida dictada por el juez federal Santiago Inchausti alcanza a cinco de los integrantes de la asociación ilícita, entre ellos, se encuentra uno de los hijos del jefe de la organización y el funcionario de la Dirección General de Aduanas (DGA).
Los cinco procesados con prisión preventiva están imputados por los delitos de asociación ilícita; contrabando agravado; administración y/u operación y/o captación de juegos de azar sin autorización del ente pertinente; actividades de intermediación financiera no autorizada; evasión tributaria y lavado de dinero.
La decisión del juez Inchausti también alcanza al supuesto organizador de la asociación ilícita, quien se encuentra prófugo en Estados Unidos.
Por otra arte, el resto de los imputados, cuatro hombres que conformaban la organización criminal, fueron procesados por los mismos delitos pero continuarán en libertad. Además, la resolución incluye un embargo para todos los imputados por 20 mil millones de pesos.
En cuanto a la investigación que motoriza la Fiscalía Federal Nº1, a cargo de la fiscal Laura Mazzaferri, en los próximos días se tomarán indagatorias a tres nuevos imputados, entre ellos se encuentran la esposa del supuesto jefe de la organización y un despachante de adunas con asiento en Mar del Plata.
Negocios de familia
La investigación estableció que los imputados crearon al menos diez empresas que utilizaron como pantalla para poder llevar adelante cada uno de los delitos. Se trata de las tecnológicas Todihome SRL; Virtual Solutions 2021 S.A; Web One S.A; Safe Strategy SRL. Digital Guardian SRL; Muytecno MDP, S.A; Global Móvil Shop S.A, Matrix Electrónica SRL, Lead Global Work S.A y la constructora Kowu 44 S.A. Muchas de ellas son firmas fantasmas y en otros casos no desarrollaban la actividad que habían declarado.
El hombre señalado como jefe de la organización criminal y sus dos hijos fueron quienes habrían conformado la mayoría de las empresas mencionadas.
Los investigadores pudieron comprobar que el contrabando de teléfonos celulares Iphone y Xiaomi se realizaba desde los Estados Unidos. La organización habría contado con el funcionario de la Dirección General de Aduanas (DGA) que garantizaba el ingreso de la mercadería al país. Luego los celulares eran vendidos a través de algunas de las empresas mencionadas en locales abiertos al publico y a través de sitios web.






