Así lo sostienen desde la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica (Aehg). También observaron que locales hacen un solo turno para abaratar costos. Además y que «se trabaja mejor del 25 al 30 que a principio de mes».
La temporada baja es un momento crítico de atravesar para el sector gastronómico de Mar del Plata, pero en los últimos meses se han registrado dos fenómenos que grafican la actualidad del sector: hay restaurantes que permanecen cerrados los primeros tres o cuatro días de la semana y los viernes se recauda lo mismo que un jueves o un miércoles, y ya no como un sábado.
Esta situación fue observada por la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica (Aehg) a partir de abril de este año. Hernán Szkrohal, vicepresidente tercero de la organización y dedicado a los restaurantes, recorrió los distintos polos gastronómicos de la ciudad y comprobó ambas tendencias: el movimiento de los viernes ya no es igual al de los sábados y hay locales que cierran los lunes, martes, miércoles y, algunos, hasta el jueves.
«El turismo de cercanía viene el sábado, por lo general ahora lo que está pasando es que el viernes se cayó el trabajo de la gastronomía, a valores muy similares a lo que es el día jueves y miércoles. Antes vos veías una diferencia en la caja de lo que es viernes y sábado, y hoy eso no está ocurriendo. Es como que el viernes ya pasó a ser un día más de la semana«, graficó.

Szkrohal aseguró que desde el mes de abril registraron desde la Aehg «una caída de consumo muy alta en la gastronomía». «Sobre todo del lunes al miércoles, que hay muchos establecimientos que ya no abren«, deslizó.
«Si vos recorrías los corredores gastronómicos te encontrabas con que siempre se abría el lunes y el martes. Hoy no y en muchos casos se agregaron hasta el miércoles, y en algunos casos hasta el jueves. Sobre todo los que están de noche«, indicó.
En el caso de restaurantes y cafeterías que solo atienden durante el día, manifestó que se está dando un fenómeno «raro y nuevo», que es «que trabajan un solo turno». La razón radica en que de esa forma se disminuye el recurso humano y no hacen un segundo turno, ya que «después de las 17 o 17:30, cuando baja el sol, se ve mucha menos circulación de público«. «Es algo que no se veía desde la época de la pandemia«, aseguró.
Al mismo tiempo que resaltó que eso también pasa en comercios de otros rubros, lo que genera un «efecto contagio» en los locales gastronómicos.

«Al faltar consumo, lo que tenés que hacer es seguir achicando costos. Entonces, con poco consumo y dos turnos, no te termina sirviendo. Es todo rarísimo, pero está pasando cada vez más. Sobre todo en los últimos 60 días», expresó.
Igualmente, Szkrohal sostuvo que esta problemática no se observa solamente en Mar del Plata, sino en todo el país debido a la baja del consumo, porque «los sueldos están atrasados». Y ahí es donde el empresario gastronómico notó otra dinámica en los clientes en los últimos dos meses: «A diferencia de otros momentos en que los primeros días del mes eran los que vos mejor se trabajaba, hoy se está dando a fin de mes. La gente hace todo, paga todas sus obligaciones y, si le queda un ‘manguito’, lo gasta ahí».
Tal es así que manfestó haber un mejor movimiento en los corredores gastronómicos marplatenses «entre el 25 y el 30 que los primeros días». «Es otro fenómeno nuevo. Cuando el cliente sale, lo hace a fin de mes, cuando sabe que ya le está por entrar el sueldo y que tiene un resto que lo administró bien y lo puede gastar», sostuvo, sorprendido.
El viernes ya no tiene el mismo nivel de actividad que el sábado
En cuanto a los días viernes, siempre considerado como el comienzo del fin de semana en materia turística y gastronómica, Szkrohal declaró que ahora la recaudación de los restaurantes de ese día ya no es tan pareja con la del sábado. «El promedio de cubierto que hacía un establecimiento viernes y sábado era similar. Hoy el mejor día por excelencia pasó a ser el sábado y el viernes se despegó. Al estar caído el consumo, el viernes, en vez de parecerse al sábado, se parece más a un miércoles o a un jueves. O sea, pasa a ser un día normal y no uno fuerte de fin de semana», advirtió.
Szkrohal observó que, si bien estas tendencias empezaron a acentuarse a partir de abril, la temporada no fue buena para ellos: aseguró que duró todo enero, pero con un febrero muy corto por el calendario escolar de Capital Federal y otras provincias, y que prácticamente no se sintió el carnaval.

«Venimos con un año muy complicado. Por más que haya bajado la inflación, hay insumos que siguen altos, además de tarifas, proveedores. Lo que es el canal de alimentos es siempre más alto que lo que es el índice de precios del Indec y eso hace que tengamos muchísimo menos rentabilidad en los establecimientos. Eso nos genera un grave problema porque seguimos con los mismos costos, pero con menos consumo, o incluso con costos más altos», dijo.
En cuanto a los fines de semana largo, mayo solo tuvo el fin de semana del Día del Trabajador, con un día no laborable en el medio, y recién en junio habrá dos seguidos: el del lunes 16 (en realidad el feriado es el martes 17, el Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes) y el del viernes 20 (Día de la Bandera). Desde la Aehg tienen «expectativas moderadas», tanto en el sector gastronómico como en el hotelero.
Fuente: Mi8






