Sebastián Agliano, presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, expuso la inquietud del sector tras una reunión en el Consejo Federal Pesquero y cuestionó la falta de instancias formales de discusión sobre posibles cambios.
La pesca costera y fresquera de Mar del Plata volvió a manifestar su preocupación por las señales que surgen desde el Consejo Federal Pesquero en torno a eventuales cambios en la administración de recursos clave, en especial ante la posibilidad de una futura cuotificación del langostino.
Tras una reunión mantenida en ese ámbito, Sebastián Agliano, presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, explicó que el sector volvió a plantear el cuadro que atraviesan los armadores independientes y el impacto que podrían tener nuevas decisiones sobre la actividad local.
“Fuimos de vuelta a darle la imagen de lo que está pasando en la flota fresquera de Mar del Plata”, señaló, y remarcó que además de representar a las cámaras también llevaron la voz de 40 armadores independientes.
Según indicó, en la reunión también expusieron la inquietud generada por la apertura a concesión de 18 permisos de calamar, con plazos que consideraron demasiado ajustados. “Cualquier cambio en la política pesquera tiene que tener sentadas a las cámaras armatoriales”, sostuvo, al reclamar instancias previas de intercambio con los sectores involucrados.
Agliano advirtió que la mayor incertidumbre hoy pasa por lo que pueda ocurrir con la asignación de cuotas sobre especies estratégicas. En ese marco, dijo que existe temor por un eventual traspaso de cuota de fresqueros a congeladores en merluza y por la posibilidad de que avance un esquema similar sobre el langostino patagónico.
“Está en la mesa la futura cuotificación en la especie más importante del caladero argentino como es el langostino patagónico”, afirmó. Y remarcó que muchos barcos que salen desde Mar del Plata dependen de ese recurso, sin que hasta ahora haya existido “ni un taller ni una mesa de diálogo” sobre el tema.
El dirigente recordó además que el antecedente de la cuotificación de la merluza hubbsi en 2001 estuvo atravesado por meses de discusión y conflicto. “Eso llevó seis o siete meses de diálogo, con barcazos en el medio y manifestaciones”, repasó, y aclaró que el sector no quiere volver a un escenario de parálisis o confrontación en la ciudad.
“Nosotros no queremos que pase eso, que se paralice la ciudad por todas estas políticas”, dijo. En ese sentido, sostuvo que la definición de la política pesquera debe sostenerse sobre criterios democráticos y con participación real de los actores del sector.
Para Agliano, una eventual cuotificación del langostino tendría consecuencias muy severas para la flota local. “Si hoy se cuotifica eso implica erogación de dinero y la flota fresquera y costera de Mar del Plata no está en condiciones de enfrentar eso”, advirtió.
Según planteó, el problema no es solo económico sino también de falta de precisiones. “No sabemos qué requisitos van a poner, solo tenemos señales que mandan los organismos”, explicó, al mencionar que días atrás les pidieron presentar inversiones pesqueras en tierra y en los barcos sin distinguir entre embarcaciones que ya tienen acceso a cuota y otras que nunca lo tuvieron.
“Hay neblina en los organismos”, resumió. Y cerró con un pedido directo: que las autoridades transparenten el proceso, convoquen a los sectores y tomen dimensión del impacto que podría tener cualquier cambio en una actividad de la que dependen miles de puestos de trabajo y buena parte de la economía marplatense.
Fuente: Mi8






