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El 2025, un salto de calidad hacia los agentes de Inteligencia Artificial

En diálogo con «Ecos de Mañana», programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, el columnista, Federico Álvarez Larrondo, abogado, doctor en Derecho y profesor titular por concurso de la primera cátedra obligatoria en una universidad nacional argentina centrada en el estudio de la Inteligencia, explicó el concepto de «Agentes de IA» y las funciones que pueden cumplir, facilitando la tarea de los seres humanos en empresas, por ejemplo.

La inteligencia artificial atravesó en 2025 un punto de inflexión. Así lo afirmó el doctor Federico Álvarez Larrondo durante su columna en LU9 Radio Mar del Plata, donde aseguró que el gran cambio no está solo en la generación de textos, imágenes o videos, sino en la irrupción de los agentes de IA, sistemas capaces de actuar con autonomía, razonar y tomar decisiones por cuenta propia.

Según explicó, esta nueva etapa marca un salto cualitativo respecto de la IA generativa tradicional, que respondía únicamente a instrucciones puntuales. «Ahora hablamos de herramientas a las que se les asigna una función y la llevan adelante solas, como si fueran una especie de secretario digital», detalló.


De la IA generativa a los agentes autónomos

Álvarez Larrondo recordó que en columnas anteriores ya se había abordado la historia de la inteligencia artificial y el desarrollo de la IA generativa, capaz de crear contenido a partir de un prompt. Sin embargo, subrayó que el verdadero cambio llegó con los agentes de IA.

En ese sentido, explicó que estos sistemas se caracterizan por su autonomía, ya que pueden ejecutar tareas tomando decisiones propias; su capacidad de razonamiento, al comprender objetivos y dialogar de manera similar a un ser humano; y su interacción humana, incluso mediante llamadas automáticas con voz realista para atender clientes.


Tecnología que ya está disponible

Ante la consulta sobre si estas herramientas ya existen, el especialista señaló que si bien se desarrollan desde hace algunos años, hoy se volvieron accesibles para el público general. En ese marco, indicó que «ChatGPT ya incorporó estas funciones directamente en su versión paga más económica», lo que aceleró su adopción.

Como ejemplo, mencionó la planificación de viajes, donde el usuario solicita un vuelo y el agente navega solo por la web, compara precios en distintas plataformas, analiza fechas y propone la mejor opción. «Es delegar tareas de secretaría en una inteligencia artificial», explicó.


Del hogar inteligente al comercio automático

Otro de los usos que destacó fue la integración de agentes de IA en el hogar. Según describió, una heladera inteligente podrá detectar qué productos faltan, armar una lista de compras y conectarse con supermercados online para buscar los mejores precios.

En la misma línea, habló del avance del comercio inteligente, donde la IA no solo sugiere compras sino que también puede pagarlas. Para eso, mencionó el desarrollo de tarjetas basadas en tokens, un sistema en el que empresas como Visa ya están trabajando, siempre bajo parámetros previamente autorizados por el usuario.


Riesgos, ética y delegación cognitiva

Más allá del entusiasmo tecnológico, Álvarez Larrondo advirtió sobre los desafíos que plantea esta evolución. En particular, habló de una creciente delegación cognitiva, es decir, ceder decisiones humanas a sistemas artificiales.

En ese contexto, citó estudios realizados en Estados Unidos donde «agentes de IA más potentes engañaban a otros menos avanzados», logrando que estos últimos concretaran operaciones perjudiciales, como vender productos por debajo de su costo real. Esto abre interrogantes clave sobre la responsabilidad cuando una IA se equivoca o es engañada.


Impacto laboral y el futuro cercano

El especialista también se refirió al impacto en el empleo. Aseguró que hacia 2026 se espera una expansión aún mayor de estos sistemas y mencionó empresas que proyectan plantillas equivalentes de 40 mil humanos y 40 mil agentes de IA.

Según explicó, estos agentes reemplazarán principalmente tareas repetitivas y automatizadas, como las de los call centers. «Para las empresas, la ventaja es clara: estos agentes nunca se enojan», señaló.

La columna cerró con el compromiso de continuar el análisis en la próxima emisión, en un contexto donde la inteligencia artificial avanza a un ritmo que ya interpela la vida cotidiana, el trabajo y las decisiones humanas.

Fuente: LU9

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