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Fieles católicos colmaron la Catedral en la celebración de Corpus Christi

La Catedral de los Santos Pedro y Cecilia se vio colmada este sábado por miles de fieles provenientes de las distintas comunidades de la diócesis de Mar del Plata que participaron de la solemnidad de Corpus Christi.

La Santa Misa fue presidida por el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ, y concelebrada por sacerdotes de la diócesis. Participaron además la concejal Florencia Ranellucci, en representación del intendente municipal; jefes y representantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad; y abanderados de los colegios católicos de la ciudad.

Debido a las inclemencias climáticas no pudo realizarse la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento por las calles céntricas. Sin embargo, en un clima de profunda fe y devoción, los fieles permanecieron en adoración ante Jesús Eucaristía, acompañados por cantos, momentos de silencio y reflexiones.

Durante su homilía, monseñor Giobando vinculó la celebración de Corpus Christi con la Colecta Anual de Cáritas y el mes del Sagrado Corazón de Jesús, sintetizando estos tres aspectos en una expresión que marcó el eje de su mensaje: “Eucaristía, Cáritas, Sagrado Corazón”.

Al reflexionar sobre el significado de la Eucaristía, el obispo recordó que “la comunión no es solamente recibir individualmente el Cuerpo de Cristo, sino recibirlo dignamente como comunidad de fe en torno a la mesa del altar”. En ese marco, llamó a fortalecer la unidad eclesial y afirmó: “Tenemos que ser una Iglesia de comunión y no de exclusión. Una Iglesia de hermanos que celebran juntos no dando lugar a divisiones que fracturan la comunidad”.

Asimismo, señaló que la Iglesia está llamada a salir al encuentro de quienes se han alejado y a ser “casa de encuentro, perdón, oración y mesa tendida”.

Al referirse a la coincidencia de la celebración con la Colecta Anual de Cáritas, advirtió sobre la realidad de quienes viven situaciones de exclusión y pobreza. “Hay una multitud de excluidos en esta sociedad exitista y consumista”, expresó, y recordó que “Caridad y Eucaristía están indisolublemente unidos, no podemos recibir a Cristo si no recibimos al prójimo que necesita de nuestra cercanía y ayuda”.

En ese contexto, invitó a toda la comunidad diocesana a comprometerse con la solidaridad y la cercanía concreta hacia quienes más sufren: “Seamos generosos en esta Colecta de Cáritas, hay muchos que la están pasando mal”.

En la última parte de su predicación, monseñor Giobando dirigió su mirada al Sagrado Corazón de Jesús, cuya imagen restaurada acompaña durante este mes a la comunidad diocesana. Allí destacó que “de ese Corazón brota el amor misericordioso de Dios Padre” e invitó a vivir una auténtica reparación que se exprese en obras de amor, servicio y reconciliación.

Finalmente, convocó a toda la Iglesia de Mar del Plata a renovar su compromiso misionero y caritativo: “Como Iglesia de Mar del Plata queremos reparar tantas faltas de amor y ser misioneros de la caridad”. Y concluyó manifestando el deseo de la comunidad diocesana de “vivir con Jesús y ser testigos de la comunión para que vean ‘qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos’”.

La celebración concluyó con un prolongado momento de adoración eucarística, vivido con profundo recogimiento por toda la asamblea reunida en la Catedral.

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