Con más de 20.000 efectivos y tecnología de vanguardia, la Autoridad Marítima nacional conmemora su aniversario desde su creación en 1810, consolidando su rol en la seguridad de la navegación, la protección ambiental y la lucha contra el delito complejo.
En tiempos donde la seguridad y la lucha contra las organizaciones criminales representan desafíos cada vez más complejos, la Prefectura Naval Argentina cumple 216 años en su rol de prevención, control y protección de los intereses estratégicos de la Nación.
La Autoridad Marítima nacional lleva más de dos siglos de servicio ininterrumpido, de presencia silenciosa pero decisiva, de evolución constante y de compromiso para salvaguardar la vida humana, proteger el ambiente acuático y garantizar la seguridad de la navegación en cada río, lago y puerto bajo jurisdicción argentina.
Su nacimiento se remonta al 30 de junio de 1810 cuando, en pleno proceso revolucionario, Mariano Moreno firmó el decreto mediante el cual Martín Jacobo José Thompson fue designado primer Capitán de Puerto del Río de la Plata, convirtiéndose en el Primer Prefecto Nacional Naval.
Aquella decisión, adoptada por la Primera Junta, no solo respondió a una necesidad operativa del naciente Estado, sino que constituyó el punto de partida de una fuerza concebida para custodiar las aguas y garantizar el cumplimiento de la ley en uno de los ámbitos más estratégicos para la vida nacional.
Desde entonces, la Institución evolucionó de manera constante, atravesando transformaciones políticas, administrativas y tecnológicas, adaptándose a cada etapa histórica sin perder el rumbo ni alejarse de su puerto de origen.
Con el correr de los años, aquella estructura inicial evolucionó hasta convertirse en la actual Autoridad Marítima nacional, con responsabilidades en materia de policía de seguridad de la navegación, protección ambiental, asistencia humanitaria, control portuario, fiscalización pesquera y lucha contra delitos complejos.
Hoy, la Prefectura despliega más de 20.000 efectivos en todo el territorio nacional y su presencia se extiende desde los grandes puertos hasta pequeños destacamentos ribereños, desde la inmensidad del Mar Argentino hasta los ríos interiores, constituyéndose en una fuerza clave para el funcionamiento de la Nación.
Bajo la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva, con la conducción del Prefecto Nacional Naval, prefecto general Guillermo Giménez Pérez, acompañado por el Subprefecto Nacional, prefecto general Alejandro Annichini, la Institución continúa proyectándose hacia el futuro sin desprenderse del legado de sus orígenes.
Control, vigilancia y soberanía en los espacios marítimos
La Prefectura Naval es la autoridad argentina encargada de hacer cumplir la ley en las aguas, ejerciendo funciones policiales esenciales para el control, la vigilancia y la protección de los recursos.
En cumplimiento de su ley general y en apoyo de la labor de la autoridad pesquera argentina, especialistas de la Fuerza supervisan la actividad de los buques de la flota nacional contribuyendo a asegurar el cumplimiento de la legislación pesquera existente y de manera de garantizar la seguridad de la navegación, la salvaguarda de la vida humana en el mar y contribuir a la prevención de la contaminación del ambiente marítimo.
Además, se constituye en un actor clave en el control del límite exterior de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), a fin de prevenir la incursión de buques extranjeros que operan en el área de alta mar adyacente a esta frontera marítima.
Para cumplir con esta misión, la Fuerza desarrolló tecnología de vanguardia a través del Sistema Guardacostas, una plataforma integral de vigilancia electrónica creada para monitorear en tiempo real el movimiento de embarcaciones, centralizar información estratégica y fortalecer la capacidad de control sobre los espacios marítimos.
Este sistema incorpora múltiples fuentes de información, incluyendo imágenes satelitales, sistemas de posicionamiento, monitoreo geográfico y patrullajes coordinados con medios navales y aéreos, permitiendo detectar actividades irregulares y optimizar la respuesta operativa.
La combinación entre presencia territorial, innovación tecnológica y capacidad táctica consolida a la Prefectura como una pieza esencial en la aplicación de la ley en el mar y la protección de los intereses estratégicos de la Nación.
Asimismo, la Institución ejerce funciones como Estado Rector del Puerto, fiscalizando buques extranjeros que arriban a puertos argentinos para asegurar el cumplimiento de convenios internacionales vinculados a seguridad, protección marítima y prevención de la contaminación.






