Lali Espósito y Pedro Rosemblat se casaron en Casa Carlos, una casona del barrio porteño de San Telmo, ante familiares y amigos íntimos.
Lali Espósito y Pedro Rosemblat se casaron este sábado al mediodía en una íntima ceremonia celebrada en Casa Carlos, una casona ubicada en el barrio porteño de San Telmo. La cantante y el conductor dieron el sí rodeados de familiares y amigos cercanos, en una celebración al aire libre que rápidamente se convirtió en uno de los acontecimientos más comentados en las redes sociales.
La pareja eligió una fecha cargada de significado para dar este nuevo paso en su relación. El 31 de octubre se cumplieron tres años desde que se conocieron en una fiesta de Halloween, encuentro que marcó el comienzo de su historia de amor.
Las primeras imágenes del casamiento comenzaron a circular en las últimas horas a través de la cuenta de X FandomAguerrid. En las fotografías se puede ver a los recién casados tomados de la mano, en medio de un jardín rodeado de abundante vegetación, mientras los invitados los acompañan con aplausos y gestos de emoción.
Para la ocasión, Lali eligió un vestido blanco largo, de caída fluida y con una cola que se extendía sobre el césped. Rosemblat, por su parte, lució un traje beige claro, acorde con el estilo relajado de la celebración.
La ambientación incluyó sillones, mesas bajas, alfombras persas, grandes sombrillas blancas y arreglos florales en tonos claros. La combinación permitió crear un espacio elegante, pero sin perder el carácter íntimo que ambos habían anticipado.
De rechazar el matrimonio a dar el sí
El casamiento marcó también un cambio en la postura que Lali había expresado durante años sobre la posibilidad de pasar por el altar.
“Me caso, taradas”, había anunciado entre risas durante su último show en River, sorprendiendo a sus seguidores con una noticia que contrastaba con sus declaraciones anteriores.
Tiempo atrás, durante una entrevista en LAM (América), la artista había rechazado de manera contundente la idea de casarse: “Ni en pedo me caso. Ay, no, un gastadero de dinero al pedo en una noche”.
Sin embargo, su relación con Rosemblat terminó modificando aquella posición. En una entrevista reciente con Frontera, la cantante había adelantado que no imaginaba una boda ostentosa ni un vestido exagerado.
“A veces me dicen que voy a entrar con un vestido larguísimo, con una cola de no sé cuántos metros, pero no. Nada de eso va a pasar. Es todo muy tranqui, muy para nuestra familia, nuestros amigos, y para nosotros, para celebrar este amor”, explicó.
Una ausencia que llamó la atención
En los días previos al casamiento también surgió una polémica por la ausencia de Stefano De Gregorio, conocido popularmente como Yeyo, quien durante años mantuvo una estrecha amistad con la cantante.
El actor reveló en LAM que no había sido invitado a la ceremonia y reconoció que el vínculo entre ambos se había terminado.
“Nosotros éramos amigos de toda la vida, nuestras familias eran muy amigas, éramos familia. No me gusta hablar mucho de eso, no tengo ganas”, expresó.
Aunque admitió que el distanciamiento le había provocado dolor, aseguró que no guardaba resentimiento hacia Lali ni hacia su familia.
Más allá de esa situación, la cantante y Rosemblat celebraron su casamiento tal como lo habían imaginado: con sus afectos más cercanos, en un ambiente distendido y lejos de los grandes despliegues. Una historia que comenzó en una fiesta de Halloween y que, exactamente tres años después, sumó un nuevo capítulo con el sí de ambos.
Fuente: diario popular






