De comprar dos o tres ejemplares a llevarse uno: los libreros marplatenses explicaron cómo la crisis modificó el consumo de libros.
Las librerías de Mar del Plata atraviesan un escenario complejo debido a la caída del consumo. Los libreros Sebastián y Verónica contaron a Canal 8 cómo cambió el comportamiento de los lectores y señalaron que las promociones y las fechas especiales se convirtieron en momentos fundamentales para sostener las ventas.
“Está complicado. Los últimos meses hubo una baja en este sector particularmente”, explicó Sebastián, quien destacó que las librerías dependen cada vez más de jornadas como el Día del Padre, el Día del Niño o el Día de la Madre.
Durante esas fechas, según relató, los clientes aprovechan las promociones y realizan compras de varios ejemplares. Sin embargo, durante el resto del mes el movimiento es considerablemente menor. “En el día a día generalmente está más difícil”, sostuvo.
Frente a este escenario, los libreros también se ven obligados a buscar nuevas estrategias para atraer al público. Entre ellas aparecen la organización de actividades y propuestas culturales que permitan generar movimiento en los locales y recuperar el vínculo con los lectores.
“Nos obliga a reinventarnos, a buscar hacer actividades, a hacer que la gente venga y consuma”, explicó Sebastián.
“Nunca vi una caída tan grande de ventas”
Verónica, quien trabaja desde hace 12 años en una librería, aseguró que la situación actual representa uno de los momentos más difíciles que le tocó atravesar durante su experiencia en el sector.
“Nunca vi una temporada con una caída tan grande de ventas”, afirmó en diálogo con Canal 8.
La librera explicó que también se modificó notablemente el comportamiento de los clientes. Mientras que años atrás era habitual que una persona comprara dos o tres libros en una misma visita, actualmente la decisión de compra requiere mucho más análisis.
“En el pasado la gente se podía llevar uno, dos o más libros. Ahora probablemente da mucha vuelta para llevarse solo uno y también busca mucho promociones y demás”, describió.
Según los libreros, el Día del Niño todavía se mantiene como una de las fechas de mayor movimiento, ya que muchas familias eligen libros como regalo para los más chicos. Sin embargo, incluso en esas jornadas especiales aseguran que las ventas están lejos de los niveles de años anteriores.
Los libros frente a otros gastos
Los libreros también señalaron que el precio de los libros continúa aumentando, aunque remarcaron que el problema está relacionado con el incremento general del costo de vida y la pérdida de capacidad de consumo.
“El libro más o menos se mantiene estable, aumenta mes a mes, pero no todos y no tanto. Lo que sí aumenta es todo lo demás”, señaló Verónica.
En ese contexto, la compra de un libro queda muchas veces relegada frente a otros gastos considerados prioritarios. Para los libreros, cuando el poder adquisitivo de los trabajadores se reduce, también disminuye la posibilidad de destinar dinero a la lectura.
A pesar de las dificultades, las librerías buscan sostener su actividad y mantenerse como espacios culturales y de cercanía, además de su función comercial.
Por eso, desde el sector también plantean la necesidad de contar con beneficios y medidas de apoyo que permitan preservar estos espacios y atravesar un escenario que, según la experiencia de los libreros entrevistados, presenta una caída de ventas particularmente marcada.
Fuente: Ahora Mar del Plata






