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Morosidad: crecen refinanciaciones, pero más de la mitad de los deudores son «irrecuperables», ¿cómo impactará en el crédito?

El crecimiento en el ratio de irregularidad de los créditos a las familias tuvo un reciente freno, pero los analistas avizoran un camino largo de cara al anhelo de que el financiamiento a privados vuelva a transformarse en un motor de la economía.

Desde hace meses, la morosidad ocupa un lugar central en la agenda pública y se convirtió en uno de los principales problemas de la economía, al punto que los bancos debieron activar planes de refinanciación. Si bien estas alternativas pueden contribuir a sanear las carteras de crediticias, en el mercado advierten que el regreso a niveles de irregularidad más «normales» llevará tiempo, sobre todo teniendo en cuenta que más de la mitad de los deudores son considerados «irrecuperables», motivo por el cual no avizoran una pronta recuperación de los préstamos en pesos.

Según la ya habitual estimación que realiza la consultora 1816, en base a los datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), la morosidad en los créditos bancarios otorgados a familias trepó del 12,8% al 12,9% en julio, luego de la leve mejora que se había observado en junio. Este aumento no se dio porque haya subido el saldo en pesos del financiamiento en mora, sino porque cayó el denominador, es decir, el saldo total del crédito.

En la autoridad monetaria reconocen que el porcentaje de préstamos con atrasos de más de 90 días debería bajar, pero advierten que difícilmente vuelvan a observarse ratios del 2,5% como se veían a fines de 2024, debido a que ese es un nivel propio de una economía con baja penetración del crédito, algo que en la institución que conduce Santiago Bausili, y en el Gobierno Nacional, pretenden revertir.

Los créditos refinanciados ganan peso sobre el total de financiamiento

El informe de 1816 plasmó que los créditos refinanciados representaron el 3,7% del crédito total a los hogares, un nuevo récord en décadas. Vale remarcar que los deudores en Situación 4 (atrasos de entre seis meses y un año) y 5 (atrasos de más de un año) que incurren en un plan de este estilo deben pagar tres cuotas mensuales consecutivas de su crédito reestructurado para mejorar de categoría, mientras que aquellos en Situación 3 (atrasos de entre 90 y 180 días) deben pagar dos cuotas para dejar de ser considerados morosos. “Como las reclasificaciones son escalón por escalón, eso significa que alguien en Situación 4 con deuda refinanciada tarda al menos cinco meses en dejar de ser moroso, mientras que alguien en Situación 5 tarda al menos ocho meses”, detallaron para reflejar que se trata de un proceso lento.

Ante la consulta de Ámbito sobre el asunto, desde un importante banco explicaron que «la refinanciación puede ayudar a recomponer gradualmente la capacidad crediticia, pero no genera crédito nuevo por sí sola«. «Sirve para que clientes con dificultades puntuales puedan ordenar sus deudas, recuperar capacidad de pago y mantenerse dentro del sistema. Nosotros estamos trabajando desde principios de año con soluciones de refinanciación sostenibles para cada situación, incluso con tasas que van por debajo de la inflación esperada», profundizaron.

Deudores «irrecuperables»: ¿qué pasará con ellos?

En paralelo, preocupa la elevada tasa de deudores en Situación 5 («Irrecuperables»). Al respecto, 1816 expuso que en julio 3,8 millones de personas estuvieron en esa situación, agrupando entidades financieras y no financieras, sobre un total de 5,9 millones de morosos.

«Esto genera mayores dificultades para bajar la mora y hace mucho más lenta también la recuperación del crédito. Es un proceso que lleva tiempo y para mi es más lento de lo que en general se piensa«, expresó en diálogo con este medio la economista de Equilibra, Laura Vernelli.

Con la misma tónica, Federico Zerba, de IES Consultores, sostuvo que «el grupo que hoy se encuentra en situación irrecuperable ya cuenta con una marca en el sistema, por lo que no puede regresar inmediatamente al mercado de crédito aunque logre regularizar su situación para saldar las cuentas pendientes».

Vale aclarar que no todo el financiamiento de los deudores en Situación 5 se da de baja inmediatamente del activo de los bancos, ya que debe transcurrir un tiempo determinado desde que se cumplen las condiciones de incobrabilidad absoluta. A junio, el sector financiero había eliminado de sus activos unos $3,3 billones en préstamos en pesos considerados «irrecuperables», de acuerdo a lo detallado por EcoGo en un relevamiento al que pudo acceder Ámbito.

Según dicho reporte, el 3,26% del total de préstamos que el sistema financiero tenía otorgados en junio (contando también el financiamiento en dólares) fue dado de baja. Incluso, las cifras alcanzan los dos dígitos en estas cuatro entidades no financieras: Compañía Financiera Argentina (Efectivo Sí), Crédito Regional Compañía Financiera, Banco de Servicios Financieros Carrefour (banco vinculado a la empresa de supermercados) y Ualá. En ese sentido, debe recordarse que estas entidades, muchas de ellas fintech, dan créditos a más gente, pero de montos más chicos y a mayores tasas (y con mayores problemas de irregularidad).

La porción de deudores irrecuperables genera una mayor cautela a la hora de otorgar nuevos créditos, tal como dijo a este medio la fuente del mencionado banco líder. Aun así, desde esta institución se mostraron optimistas: «mientras se mantenga acotada y bien gestionada, debería traducirse más en una generación prudente y selectiva que en un freno a la recuperación del crédito». «A medida que se normalicen las carteras, también debería ir perdiendo peso relativo», concluyeron.

En el mercado ven un mayor «racionamiento» del crédito en pesos

En este contexto, Zerba advierte que «las refinanciaciones de las deudas van a habilitar un gradual saneamiento de la morosidad y reducir los niveles de deuda en términos generales (menos demanda y capitalización de intereses)», pero no proyecta «que haya margen para una expansión del crédito». Por su parte, Vernelli resaltó que será clave monitorear el impacto de las refinanciaciones en la disminución de gente que deja de pagar los créditos y, por ende, en la baja de tasas de interés.

La Tasa Efectiva Anual (TEA) en agosto fue del 89,2% para los préstamos personales de bancos, y del 244% en entidades no financieras. Ambas cifras superaron ampliamente a una inflación que fue del 33,8% en los últimos 12 meses y que se espera ceda al 21,8% de acá a un año.

Como resultado de esta cobertura de riesgo vía tasas, un análisis de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia indicó que «el sistema financiero ganó lo mismo por intereses netos (cobros por préstamos menos pagos por depósitos) de lo que perdió por cargos por incobrabilidad: $16,1 billones«.

Frente a este panorama, en LCG coinciden con sus pares en que «el crédito a las familias no va a resurgir fuertemente como en 2024, ya que los bancos estarán más cautelosos«. La consultora explicó que suele haber dos modelos de estrategia crediticia: ampliar la base de deudores, y que frente a problemas de repago se compense con mayores tasas de interés, o limitar la tasa, restringiendo la cantidad de sujetos de crédito.

“Ya sea con techos normativos a las tasas de interés (incluso la propuesta del oficialismo de modificación de la Carta Orgánica del BCRA permite topes a las tasas de interés), o por techos auto-impuestos por las entidades crediticias, parece que vamos a un esquema de mayor racionamiento”, pronosticaron, descartando que haya un nuevo boom de financiamiento, ya que esto quitaría probablemente espacio para una reducción de tasas.

Fuente: Ámbito

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