Un informe de Bumeran reveló que el 86% de los trabajadores afirma que su salario no alcanza para cubrir los gastos esenciales y que la mayoría no llega a conservarlo más de 15 días. “Los ajustes salariales no acompañan el costo de vida”, advirtieron desde la consultora
La fragilidad económica que atraviesa la mayoría de los trabajadores argentinos quedó expuesta en un reciente informe elaborado por Bumeran. Según el estudio, el 86% de los empleados en Argentina sostiene que su salario no cubre sus necesidades básicas, mientras que el 58% asegura que su poder adquisitivo se redujo en los últimos meses.
El dato más preocupante es la duración del salario: el 26% de los trabajadores afirma que el sueldo solo les alcanza para dos semanas, el 24% lo destina íntegramente al pago de cuentas apenas lo recibe y un 13% ni siquiera llega a cubrir una semana. Apenas el 11% dice que puede sostenerlo durante todo el mes.
“Estos datos abren el interrogante sobre si los ajustes salariales son realmente suficientes para acompañar el costo de vida y garantizar condiciones acordes para los trabajadores”, señaló Federico Barni, CEO de Bumeran, al presentar los resultados.
La percepción negativa también se refleja en comparación con otros países de la región. Casi 6 de cada 10 argentinos sostiene que su situación económica personal empeoró en los últimos meses, el porcentaje más alto entre los países analizados (Chile 46%, Panamá 35%, Ecuador 32%, Perú 27%). Solo un 10% dijo haber mejorado su poder adquisitivo.
En cuanto a los principales gastos mensuales, el 43% identifica el alquiler como su mayor desembolso, seguido por la alimentación (30%), el pago de deudas (12%), educación (5%), transporte y salud (3% cada uno), otros gastos (2%), vestimenta (1%) y recreación (1%).

La imposibilidad de ahorrar es otra señal de alerta. El 89% de los argentinos asegura que no puede reservar parte de su ingreso, un patrón que también se repite en Chile (92%), Ecuador (90%), Perú (84%) y Panamá (77%). Entre quienes logran ahorrar, el 31% invierte en fondos, el 25% compra dólares u otras monedas extranjeras y el resto opta por acciones, bonos, cuentas bancarias o plazos fijos.
Las razones de la falta de ahorro son contundentes: el 62% señala que su salario no alcanza, el 13% prioriza el pago de cuentas, otro 11% enfrenta demasiados gastos y un 11% tiene deudas. Precisamente, el 72% de los trabajadores argentinos reconoce estar endeudado, mientras que en Ecuador y Panamá la proporción asciende al 93%, en Chile al 91% y en Perú al 80%.
Ante la posibilidad de un aumento salarial, el 37% usaría la mejora para pagar deudas, el 27% para ahorrar, el 17% para alimentación y recreación, y el 16% para invertir.
El contexto general explica también la tibia recuperación del consumo. Según la consultora Scentia, el consumo masivo retrocedió 1,9% en agosto, pese a un avance del 4% interanual sobre una base baja. En tanto, las ventas minoristas pymes cayeron 2,6% interanual y 2,2% frente a julio.
En paralelo, la morosidad bancaria muestra un alza: el nivel general de incumplimiento llegó al 3,2% en julio y el atraso en préstamos familiares alcanzó 5,6%, el más alto desde 2008, según el CEPA. El Banco Central precisó que el 7,2% de los préstamos personales en el sector privado presenta irregularidades y que el atraso en tarjetas de crédito se ubica en 4,8%.
El informe de Bumeran dibuja así un panorama claro: la mayoría de los trabajadores argentinos vive con ingresos insuficientes, de corta duración y con escasa capacidad de ahorro, en un contexto de endeudamiento creciente y consumo estancado.
Fuente: loquepasa.net






