El fiscal Fernando Berlingeri presentará este miércoles el pedido de prisión preventiva para el acusado de asesinar a Rocío Fernández, que permaneció desaparecida durante dos días y cuyo cadáver fue hallado en el interior de una heladera.
Juan Carlos Galarregui está imputado de femicidio y permanece detenido en la Unidad Penal 44 de Batán desde su captura, lograda en la terminal de ómnibus de la vecina localidad de Santa Clara del Mar cuando se aprestaba a abordar un transporte con destino a Capital Federal.
La causa judicial avanzó durante estas últimas dos semanas con la incorporación de testimonios, registros de cámaras de seguridad y otras evidencias que incriminan a Galarregui, que en oportunidad de afrontar declaración indagatoria prefirió no responder a preguntas.
Berlingeri considera que hay suficiente caudal probatorio como para sostener la acusación contra el actual y único imputado,. Fuentes judiciales confirmaron este miércoles presentará ante la justicia de Garantías el conjunto probatorio que considera incriminatorio de Galarregui, por lo que considera que deberá continuar detenido mientras dure el proceso judicial y hasta el desarrollo del juicio oral y público.
La autopsia determinó que Rocío tuvo una muerte violenta, producto de fracturas óseas y con evidencias de golpes en el cráneo en medio de una maniobra de estrangulamiento, según identificaron los médicos forenses.
El cadáver fue ubicado en el interior de una heladera que estaba en el patio de una casa de la calle Grecia al 1000, donde vivía Galarregui. Hasta allí llegaron los investigadores a partir del dato aportado por un amigo, a quien la víctima había enviado una ubicación satelital –supuestamente- dado que iba a un lugar que no conocía. “Por si me pasa algo”, le avisó.
El allanamiento inicial resultó fallido, ya que los policías ingresaron a un domicilio lindero. Con aportes de vecinos avanzaron sobre la propiedad de Galarregui, que advertido de los movimientos logró huir por los fondos, salir por calle 180, subirse a un colectivo de línea y escapar.
Horas después, a partir de la investigación emprendida, se logró ubicar al prófugo en Santa Clara del Mar. Allí dio una identidad falsa, pero se lo reconoció por algunos tatuajes y otras señas particulares.
Fuente: Ahora Mar del Plata






