Gastón, el conductor que padeció el siniestro, aseguró que la policía le reveló que «si iba en un auto, se moría».
Pasado el mediodía de este viernes, un siniestro con final fatal para un animal ocurrió en la Autovía 2: una tropilla de cinco caballos sueltos se cruzó en el camino del conductor de una camioneta en plena ruta, quien no llegó a frenar a tiempo, chocó contra uno de ellos y lo mató.
Los cinco caballos estaban corriendo sueltos por el pasto cuando se volcaron inesperadamente en la cinta asfáltica, provocando el impacto y daños que terminaron siendo mortales.
Asimismo, la camioneta terminó totalmente destrozada en su frente, mientras que su conductor sufrió heridas leves, pero no tuvo que ser trasladado al hospital.
Según informaron testigos, los vecinos terminaron llevando al resto de los caballos a un campo cercano para que puedan salir de la ruta y no vuelva a suceder esta secuencia.
Habló Gastón, el conductor: «Estoy vivo de milagro»
Gastón, el conductor afectado por la situación, detalló: «Iba despacio, pero no me dio tiempo a nada, me salió una tropilla de cinco o seis caballos, no llegué a contabilizarlos porque fue inmediato. Clavé los frenos, tiré una maniobra y, tratando de pegarle lo menos posible, le pegué a dos caballos. Uno murió en el lugar, el otro salió corriendo».
Sobre su estado de salud, fue claro: «Por suerte estoy vivo, estoy vivo de milagro». Al ser consultado por la procedencia de los caballos, aseguró que «nadie sabe decirme, nadie sabe de quién son los caballos, no tienen marca, y yo me quedé sin camioneta».
Además, Gastón reveló que las consecuencias podrían haber sido peores: «Iba con cinturón de seguridad y no iba rápido tampoco, pero bueno, el vehículo, como se ve, me lo destruyó. La altura de la camioneta colaboró para que no se meta el caballo adentro. Según los policías de acá, me dijeron: ‘En un auto te matás directamente’. Lo peor que te puede pasar es chocar contra un animal».
Por otra parte, sostuvo que testigos de la zona le ratificaron que la presencia de caballos en plena ruta «es normal, pasa todos los días, está pasando esto de los caballos. Yo paso mucho por acá y nunca me pasó, siempre bajo la velocidad por una cuestión que estamos zona ya casi urbana».
Y concluyó: «Hoy me tocó a mí, pero le podría haber tocado a uno de la mano enfrente. Los caballos corrieron justo y los agarré en movimiento, no es que estaban estáticos, estaban corriendo y tuve la mala suerte de no llegar con la frenada. Me taparon literalmente toda la ruta y la banquina, eran un montón de caballos juntos”.
Fuente: MI8






