«Tengo sentimientos encontrados: la alegría del reconocimiento del Papa y el dolor de dejar Mar del Plata». Lo dijo Gabriel Mestre, obispo de la ciudad, tras ser designado por Francisco como nuevo arzobispo de La Plata.
«Me enteré de la designación por teléfono, fue fuerte. No es fácil dejar la ciudad donde nací y tomé decisiones importantes. Pero rápidamente dije que sí», contó Mestre en diálogo con «Buenas Mañanas», el programa de Canal 8.
«El Papa me mandó una carta muy afectuosa encomendándome a Dios para servir en esta nueva tarea. Seguramente tendré una charla teléfonica con Francisco y tal vez me diga algo particular para el trabajo que tengo que llevar adelante», afirmó.
«Tengo copasado el celular de mensajes. Las manifestaciones de afecto son inmensas y el reconocimiento es increíble y me estimula para la tarea que tengo que llevar adelante», expresó.
Mestre, de 54 años, reemplazará a Víctor Manuel Fernández, designado prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe que asumirá su nuevo cargo en el Vaticano en las próximas semanas.
«Me espera una misión más compleja y a la vez bella. Espero poder meterme en la sociedad platense y caminarla mucho como hice en Mar del Plata», señaló.
«La realidad es distinta. La idiosincrasia marplatense la conozco muy bien. La función como pastor no se restringe solo a la pastoral interna sino a tender puentes con la sociedad», sostuvo.
Mestre dejará el obispado de Mar del Plata el 9 de septiembre. «Estimo que a fines de octubre estará designado el nuevo obispo», adelantó.
FUENTE: Ahora Mar del Plata






