Habrá movilizaciones en Córdoba, Rosario y frente al Congreso. El viernes se reúne la central y anunciará los pasos a seguir. Se suman las voces que piden un paro nacional.
Mientras la conducción de la CGT discute si modifica la táctica dialoguista (hasta ahora infructuosa) frente a la reforma laboral, crecen los gremios que se pronuncian en contra del proyecto e impulsan medidas de fuerza. El jueves un grupo marchará a Córdoba, las CTA anunciaron un paro nacional para el día que se trate en el Congreso e industriales llaman a movilizarse para frenarla. El viernes se reúne la CGT y varios gremios llevarán la propuesta de movilización y huelga general.
Sin expectativas con la estrategia dialoguista, gremios dentro y fuera de la CGT comenzaron a impulsar y convocar medidas de fuerza. Un líder de un importante gremio dentro de la central reunió a sus secretarios nacionales y deslizó la posibilidad de un paro nacional, según confió a Ámbito uno de los participantes del encuentro. ¿Se anunciará el viernes? Habrá que esperar. Este dirigente señaló: «Se debe estar en las calles». Otro gremio importante, la UOM, ya adelantó que llevará esa posición al plenario.
Lo concreto es que el panorama es negativo para la CGT. Apostaron a una estrategia del diálogo con los gobernadores no pintados de violeta para frenar la reforma laboral o, al menos, morigerar los artículos más polémicos para los trabajadores. Pasó enero y no lograron siquiera una foto con algún mandatarios provincial.
Después de tantos desplantes, el Consejo Directivo convocó a una reunión para este viernes donde discutirán los pasos a seguir. El debate será si pasar a la acción o mantener la prudencia y los intentos de diálogo.

Uno de los cosecretarios general de la CGT, Cristián Jerónimo, recogió la postura de gremios industriales. Participó el martes de un encuentro con SMATA, UOM, AEFIP y ATILCRA, entre otros , junto a diputados sindicales.
Uno de ellos, el líder de SMATA, Mario Manrique, advirtió que «La gente empezó a darse cuenta lo que está en juego en este momento y sabrán cuidar lo que tanto les costó». Jerónimo evitó hablar de posibles medidas de fuerza, pero tomó nota. Sí llamó a la unidad y «construir las fortalezas suficientes aún con la diferencias que existen y que van a existir pero teniendo muy en claro algo, que la central Sindical, la cual tiene la enorme responsabilidad de generar la apertura suficiente para crecer, para tener el mayor grado de la representatividad en lo largo y lo ancho de nuestro país». Lo acompañó un hombre fuerte de la central, Gerardo Martínez (UOCRA).
Movilización a Córdoba, paro de las CTA y reunión de las 62 organizaciones
En los últimos días, se sumaron las expresiones de rechazo de diferentes gremios que decidieron movilizarse independientemente lo que diga la CGT. Este jueves un flamante frente sindical encabezado por la UOM de Abel Furlán y los Aceiteros de Daniel Yofra realizarán una movilización frente a la gobernación de Córdoba para presionar a Martín Llaryora que sigue negociando con el Gobierno posibles cambios al proyecto. Un dato fue la cancelación de la reunión con la CGT que el mandatario tenía previsto para el martes.
A estas movilizaciones se le suma la convocatoria a un paro nacional de las dos CTA para el día que se trate la reforma laboral en el Congreso. “La herramienta más idónea para enfrentar la reforma patronal del Gobierno es la huelga”, insistió Rodolfo Aguiar, titular de ATE.
A esto se suma una reunión de urgencia de las 62 organizaciones, un brazo político de diferentes gremios. Será el jueves en la sede de la Federación Nacional de Taxis. Emitirán un documento para sentar posición frente a la reforma laboral. Se esperan representantes de 50 gremios y todo indica que irá por el lado de impulsar movilizaciones y, tal vez, un llamado a un paro general.
Mientras tanto, en Casa Rosada no le prestan atención a estas movidas sindicales, confiados en que tienen los consensos necesarios con los gobernadores cercanos. En el mundo obrero se mueve el avispero y todo podría decantar en una postura más activa, más allá de lo que quiera la conducción de la CGT.
Fuente: Ámbito






