En ‘Tarde para Armar’, programa que se transmite de 13 a 17 horas por LU9 Mar del Plata con Maricel López, Joaquina Burla, una guardavidas de Mar del Plata con ocho años de experiencia. Joaquina relata cómo su vocación nació de una tradición familiar y describe su transición de trabajar en piletas a las playas locales, destacando la creciente presencia de mujeres en el rubro.
En Mar del Plata, la presencia de mujeres guardavidas crece temporada tras temporada. Joaquina Burla es parte de esa nueva generación que se consolida en las playas de la ciudad y que refleja un cambio en una actividad históricamente dominada por hombres.
La guardavidas contó que su vínculo con la profesión comenzó desde muy chica, ya que creció en la playa acompañando a sus padres, ambos guardavidas. Según relató, desde niña estuvo cerca del mar y, apenas tuvo la edad necesaria, decidió realizar el curso de formación.
Sus primeros pasos laborales fueron en una pileta, hasta que pudo comenzar a hacer suplencias en las playas marplatenses. Con el tiempo logró titularizar y actualmente trabaja de manera efectiva en un balneario de la ciudad.
Las primeras mujeres en la profesión
Burla explicó que, años atrás, la presencia femenina era mucho menor. Incluso recordó que su propia madre fue parte de las pioneras.
Según contó, «en la época de su mamá eran muy pocas mujeres y ella fue una de las cinco primeras en trabajar como guardavidas en una playa de Mar del Plata».
Hoy el panorama es diferente. La guardavidas destacó que cuando logró su primer puesto titular, su compañera en la playa también era mujer y que durante su carrera compartió trabajo con muchas colegas.
En ese sentido, aseguró que actualmente el ambiente laboral es más abierto y que la presencia femenina está cada vez más naturalizada en las playas.
Más allá de la fuerza: la lectura del riesgo
Uno de los debates históricos en torno a la profesión estuvo relacionado con la fuerza física y la velocidad en el agua.
Sin embargo, Burla sostuvo que esas características no determinan por sí solas la capacidad de un guardavidas. En su experiencia, el trabajo implica mucho más que nadar o correr rápido.
La guardavidas explicó que «no se trata solo de nadar o correr más rápido, sino de poder identificar una situación de rescate o detectar un riesgo a tiempo». En ese sentido, remarcó que la lectura del mar y la prevención son claves para evitar accidentes y proteger a los bañistas.
Aun así, aclaró que el entrenamiento físico sigue siendo importante para desempeñar la tarea.
Mar y pileta: dos escenarios distintos
Antes de trabajar en la playa, Burla comenzó su carrera en piletas, donde también se enfrentó a situaciones complejas.
Según explicó, en ese ámbito los accidentes pueden ocurrir en cuestión de segundos, especialmente con niños. «Un nene puede correr, tirarse en la parte profunda y en un instante irse al fondo», señaló.
En cambio, en el mar muchas veces el guardavidas puede anticiparse al riesgo, por ejemplo cuando detecta que una persona se está metiendo en una corriente de retorno. En esos casos, la prevención permite advertir al bañista antes de que se genere una situación de rescate.
Sin embargo, aclaró que cuando ocurre un rescate en el mar suele ser más largo y exigente.
Un rescate inesperado
Con ocho años de experiencia como guardavidas y cinco temporadas como titular en playa, Burla recordó diversas situaciones de rescate.
En general, destacó que los bañistas suelen ser muy agradecidos cuando la intervención termina bien. Contó que muchas veces las personas se acercan luego del rescate para agradecer, ya sea con un simple «gracias», con facturas o incluso con un paquete de yerba.
Sin embargo, también vivió episodios particulares. En una oportunidad, relató que junto a una compañera mujer fueron a rescatar a un joven que estaba en peligro en el agua.
Según explicó, el chico «no quería ser rescatado por dos mujeres guardavidas» y reaccionó con enojo. A pesar de la resistencia, ambas lograron asistirlo con la ayuda de una practicante que estaba en formación.
Una vez en la orilla, los bañistas que presenciaron la situación felicitaron a las guardavidas por el rescate.
El consejo para quienes quieren ser guardavidas
De cara a las nuevas inscripciones para aspirantes a guardavidas, Burla dejó un mensaje para quienes estén evaluando iniciar la formación.
La guardavidas sostuvo que lo más importante es la actitud y las ganas de aprender. Si bien remarcó que las pruebas físicas son exigentes y es recomendable saber nadar, consideró que el compromiso y la vocación son fundamentales.
En ese sentido, aseguró que trabajar como guardavidas en la playa es un privilegio.
«Es una profesión hermosa. La mayoría de los que trabajamos en la playa estamos agradecidos de poder estar ahí», expresó, y alentó a quienes tengan interés a animarse a iniciar el camino en esta actividad.
Fuente; LU9






