Estados Unidos, Israel e Irán afrontan el día 12 del enfrentamiento militar. Desde entonces, se reportaron miles de muertos a causa de los ataques, además de un fuerte impacto en los precios del petróleo, producto del cierre del estrecho de Ormuz.
La guerra en Medio Oriente cumplirá en los próximos días dos semanas desde su inicio. Más allá del accionar de las fuerzas militares de ambos bandos, el mundo observa – bajo máxima tensión – el impacto económico que tiene el enfrentamiento bélico. Con el estrecho de Ormuz – lugar por donde pasa el 20% del petróleo mundial – en el centro de la discusión, el conflicto desatado ya impacta tanto en la producción como en los precios del petróleo: en la mañana de este jueves el petróleo Brent opera con avance un 5% hasta los u$s96,60 por barril, mientras que el WTI de EEUU sube 4,6% hasta los u$s91,30.
Por otro lado, a 12 días de iniciada la guerra, el embajador iraní ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció la muerte de más de 1.300 civiles por los ataques a su territorio. Por su parte, Israel reportó al menos 12 víctimas fatales, mientras que Estados Unidos aseguró tener bajas militares, sin comunicar un número oficial por el momento. A su vez, al menos otros 7 países de la región reportaron fallecidos a causa de los bombardeos.
Los costos de la guerra: el informe del Pentágono
Según un informe del Pentagono, el costo de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán superó los u$s11.300 millones solo durante la primera semana de combate. La estimación fue transmitida por funcionarios de Defensa estadounidenses a legisladores durante una sesión informativa a puertas cerradas en el Capitolio de los Estados Unidos.
El cálculo, sin embargo, todavía es parcial. No incluye varios costos asociados a la operación, como el despliegue previo de material militar y personal antes del inicio de los bombardeos. Por ese motivo, en el Congreso prevén que la cifra final aumente considerablemente cuando se incorporen todos los gastos correspondientes a la primera semana de guerra.
Aun así, se trata del balance más completo que recibieron los legisladores hasta ahora, en medio de crecientes dudas sobre los objetivos, el alcance y la duración del conflicto.
Informes previos de The New York Times y The Washington Post ya habían señalado que el ejército estadounidense utilizó alrededor de u$s5.600 millones en municiones tan solo durante los dos primeros días de operaciones, un ritmo de consumo mucho más alto que el estimado inicialmente.
Por su parte, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales calculó que las primeras 100 horas de la campaña militar costaron cerca de u$s3.700 millones, es decir unos u$s891,4 millones por día.
En la primera ola de bombardeos se emplearon armas como la bomba planeadora AGM-154 Joint Standoff Weapon, cuyo precio oscila entre u$s578.000 y u$s836.000. La Armada estadounidense adquirió unas 3.000 unidades hace casi dos décadas.
Posteriormente, el ejército anunció la adopción de municiones más económicas, como la Joint Direct Attack Munition. En este caso, la ojiva más pequeña cuesta alrededor de u$s1.000 y el sistema de guiado cerca de u$s38.000.
En el plano político, algunos republicanos —entre ellos el senador Mitch McConnell— volvieron a insistir en la necesidad de aumentar la producción de municiones. Sin embargo, otros sectores del propio partido se muestran reticentes a aprobar un nuevo paquete de financiación militar para un conflicto cuyo horizonte aún es incierto.
Los demócratas, por su parte, también expresaron reparos a respaldar una financiación de emergencia mientras la administración de Donald Trump no brinde detalles más precisos sobre la estrategia y el desenlace esperado de la guerra.
Los muertos estimados al día de hoy
Más allá de los gastos de la guerra, distintas organizaciones comienzan a poner el foco en el costo humanitario del conflicto. Así, a 12 días de comenzado el conflicto, el saldo humano sigue en aumento en varios frentes de Medio Oriente.
- Irán: el embajador iraní ante la Organización de las Naciones Unidas aseguró que más de 1.300 civiles murieron desde el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes. La Human Rights Activists News Agency informó por su parte que el balance asciende a 1.262 civiles y 190 militares fallecidos.
- Líbano: al menos 570 personas murieron desde que Israel inició ataques contra el país la semana pasada, según la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres libanesa. Además, dos soldados israelíes murieron en el sur del país el domingo, de acuerdo con el ejército israelí.

- Iraq: 18 miembros de las Fuerzas de Movilización Popular murieron en ataques contra el país. También fallecieron tres combatientes kurdos iraníes y un integrante de las fuerzas de seguridad del Gobierno Regional del Kurdistán.
- Israel: al menos 12 personas murieron en ataques registrados desde el inicio de la guerra, según el servicio de emergencias Magen David Adom. Nueve fallecieron cuando un misil impactó contra un edificio residencial en Beit Shemesh.
- Kuwait: 12 personas murieron, entre ellas seis militares estadounidenses, dos soldados kuwaitíes y dos agentes de seguridad locales, según datos del United States Central Command, el ejército de Kuwait y el Ministerio del Interior.
- Emiratos Árabes Unidos: el Ministerio de Defensa informó al menos seis muertos tras ataques iraníes. Las víctimas eran de nacionalidad emiratí, pakistaní, nepalí y bangladesí.
- Arabia Saudita: dos personas murieron luego de que un proyectil impactara en una zona residencial en Al-Kharj. Además, un militar estadounidense falleció por heridas sufridas en un ataque durante el segundo día de combates.
- Bahrein: una persona murió cuando restos de un misil interceptado provocaron un incendio en un barco extranjero en la ciudad industrial Salman. Otra víctima fatal fue una mujer de 29 años que murió tras un ataque contra la capital, Manama.
- Omán: un ciudadano indio murió tras el ataque de una embarcación no tripulada contra un petrolero a 52 millas náuticas de la costa del país, informó la Agencia de Noticias de Omán.
El impacto en el petróleo
La guerra también comenzó a sacudir el mercado energético global. Los países del Golfo redujeron su producción en al menos 10 millones de barriles diarios tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que representa la mayor disrupción de suministro en la historia del mercado petrolero, según la Agencia Internacional de la Energía.
El organismo detalló que la producción de crudo cayó al menos 8 millones de barriles diarios, a lo que se suman otros 2 millones vinculados a productos derivados. Las reducciones más significativas se registran en Irak, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, todos alcanzados por represalias iraníes.

«La guerra en Oriente Medio está provocando la mayor perturbación del suministro en toda la historia del mercado mundial del petróleo», señaló la agencia energética de la OCDE con sede en París.
Antes del conflicto, por el estrecho de Ormuz transitaban cerca de 20 millones de barriles diarios. Actualmente el flujo se redujo a niveles mínimos.
Como consecuencia, la AIE estima que el suministro mundial de petróleo caerá unos 8 millones de barriles diarios durante marzo. Parte de esa reducción podría compensarse con mayor producción de países fuera de la alianza OPEP+, además de Kazajistán y Rusia.
El informe también advierte que las interrupciones en las exportaciones del Golfo están obligando a las refinerías a buscar proveedores alternativos, con compradores asiáticos recurriendo a cargamentos desde Estados Unidos, África Occidental y América Latina.
Sin embargo, estas rutas comerciales más largas demandan más barcos y mayor tiempo de transporte, lo que incrementa las tarifas de flete y presiona aún más los precios.
Mientras otros productores del Golfo evalúan cómo almacenar o redirigir su petróleo para evitar frenar la producción —un proceso que podría tardar semanas en reactivarse—, Irán continúa exportando crudo con relativa normalidad.
De acuerdo con datos de las firmas de monitoreo marítimo Kpler y TankerTrackers.com, desde el inicio del conflicto al menos siete petroleros zarparon desde puertos iraníes. En los últimos seis días transportaron alrededor de 2,1 millones de barriles diarios, un volumen superior al promedio registrado durante febrero.
Otro relevamiento de Lloyd’s List Intelligence indica que ya fueron 15 los buques que atravesaron el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra. De ese total, solo uno fue identificado oficialmente: el Shenlong, operado por la naviera griega Dynacom Tankers Management, que transportó un millón de barriles el 4 de marzo. Durante el cruce, la nave apagó sus transpondedores —la señal satelital de seguimiento— para evitar ser detectada.
Estas operaciones no solo ayudan a sostener el suministro hacia China y, en menor medida, hacia India —países que siguen comprando crudo iraní pese a las sanciones occidentales—, sino que además habrían generado ingresos cercanos a u$s1.000 millones para Teherán, recursos clave para financiar el esfuerzo bélico
El cierre del estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del comercio energético global. Este corredor marítimo conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y separa las costas de Irán y Omán.
A pesar de que cuenta con apenas dos canales de navegación de unos tres kilómetros de ancho cada uno, por sus aguas circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo, según datos citados por la BBC.

Cualquier alteración del tránsito —ya sea por ataques o bloqueos— tiene impacto directo sobre el suministro internacional de crudo. De acuerdo con estimaciones citadas por The Washington Post, un cierre total del estrecho podría provocar una caída de al menos 20% en el suministro global.
Fuente: Ámbito






