Desde la Cámara de Administradores aseguraron que “históricamente, agosto y septiembre han sido meses más complicados, pero hoy por hoy estamos viendo un incremento en esta época del año, lo cual de alguna manera nos llama la atención”.
Lamorosidad en el pago de expensas se mantiene entre el 15% y el 20% a nivel nacional. En Mar del Plata, administradores de consorcios aseguran que la tendencia en Mar del Plata acompaña ese escenario y observan un aumento de los atrasosprevio a los meses en los que históricamente se registran más deudas.
El referente de la Cámara de Administradores, Bernardo Giles, se mostró preocupado y remarcó que la morosidad suele crecer en invierno y a comienzos de la primavera, pero este año el incremento se está viendo antes de lo habitual: “Históricamente, agosto y septiembre han sido meses más complicados. Hoy por hoy estamos viendo un incremento en esta época del año, lo cual de alguna manera nos llama la atención”.
Asimismo, explicó que el valor de las expensas está directamente ligado a la evolución de los costos: “Las expensas aumentan con el costo de vida. Cuando aumentan los sueldos o los servicios, esos aumentos se ven fuertemente y después tienen un componente propio de cada consorcio cuando hay que afrontar obras o circunstancias especiales”.

También señaló que hay variables comunes que impactan en todos los edificios, como paritarias y tarifas, mientras que otros gastos dependen de cada consorcio. “Podemos medir un aumento cuando hay incrementos en cuestiones que son comunes a todos los consorcios, como la paritaria de Suterh (Sindicato Único de Encargados y Ayudantes de Casas de Renta) o los servicios. El resto de las estandarizaciones son un poco agarradas de los pelos porque depende de cada consorcio”, sostuvo.
Sobre las deudas, advirtió que muchos atrasos no llegan a instancias judiciales, pero afectan el funcionamiento de los edificios: “Hay ciertos atrasos que no llegan a la gestión judicial, pero que hay que trabajarlos administrativamente con otro ahínco para poder lograr la cobranza. Esto muchas veces perjudica la vida consorcial porque hace que se desfonden los consorcios y no puedan afrontar las obras y los gastos corrientes”.
Fuente: Mi8






