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Con bloqueos en rutas y puertos, escala el paro de transportistas e impacta en la exportación de granos

En diálogo con «Ecos de Mañana», programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, Lucas Magnano, presidente de Coninagro, analizó el reclamo de camioneros que actualmente afecta a los empresarios exportadores, y en un futuro, si el mismo se extiende, afectará al consumidor final.

El paro de transportistas continúa generando complicaciones en las terminales de granos del sudeste bonaerense, con especial impacto en el puerto de Quequén y conexiones logísticas hacia Bahía Blanca. A pesar de algunas negociaciones recientes, el conflicto sigue activo y se refleja en cortes de rutas clave como la intersección de las rutas 226 y 55.

Desde el sector agropecuario manifestaron «suma preocupación» por la falta de consenso, en un contexto donde el transporte resulta esencial para sostener el ritmo de la cosecha y la exportación. La situación ya comienza a resentir el movimiento en puertos, acopios y circuitos comerciales vinculados al campo.


Reclamos por tarifas y combustible

El eje del conflicto radica en el reclamo de los transportistas por una actualización de tarifas, impulsada principalmente por el aumento del costo del combustible en el marco del escenario internacional.

Según explicó el presidente de Coninagro, Lucas Magnano, el sector de los dadores de carga había realizado una propuesta cercana a los costos oficiales: señaló que «se había llegado a un número muy próximo al 14,2% que marcaba la provincia, incluso con un esfuerzo adicional», pero no fue aceptado.

En ese sentido, cuestionó la falta de acuerdo al indicar que «posiciones intransigentes» de algunos sectores impidieron cerrar la negociación, a pesar de que «los consensos estaban prácticamente alcanzados».


Intransigencia y pérdidas en toda la cadena

Desde el agro advierten que el conflicto genera pérdidas generalizadas. Magnano remarcó que «en esta situación perdemos todos», incluyendo productores, acopios, puertos y también la provincia, que podría ver afectada su recaudación.

El reclamo de algunos transportistas habría alcanzado pedidos de hasta un 25% de aumento, muy por encima de los valores discutidos en la mesa de negociación. Esta diferencia es uno de los principales puntos de bloqueo.


Riesgo en plena cosecha y sobrecostos

El paro llega en un momento crítico: el ingreso al pico de la cosecha gruesa. De sostenerse el conflicto, podría haber consecuencias más profundas en la logística y comercialización de granos.

Entre los efectos inmediatos, se destacan:

  • Bloqueo o reducción de la actividad en puertos
  • Menor flujo de camiones
  • Desvío de carga hacia otras provincias
  • Sobrecostos para productores

En este escenario, algunos productores recurren al almacenamiento en silo bolsa como alternativa. Sin embargo, esto implica costos adicionales no previstos, lo que altera la planificación económica del sector.


Impacto en la economía regional

Aunque el impacto en precios al consumidor no sería inmediato, sí se perciben efectos en economías locales, especialmente en pueblos y ciudades vinculadas al circuito agroexportador.

La menor circulación y actividad afecta a comercios, servicios y proveedores que dependen del movimiento del campo y el puerto. En términos generales, se prevé una caída en el volumen de operaciones si el conflicto se prolonga.


Un conflicto abierto

Por el momento, no hay señales concretas de resolución. Desde el sector agropecuario aseguran estar dispuestos a retomar el diálogo, pero insisten en la necesidad de acuerdos razonables y enmarcados en la coyuntura actual.

Mientras tanto, el paro sigue generando tensión en rutas, puertos y cadenas productivas clave para la región. En el sudeste bonaerense, el impacto ya se hace sentir con fuerza.

Fuente: LU9

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