La medida fue confirmada tras el vencimiento de la conciliación obligatoria. El gremio anticipó que podrían verse afectadas áreas sensibles de la operación aeroportuaria.
La tensión laboral volvió a escalar en el sistema aerocomercial argentino luego de que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmara un paro aeronáutico para el martes 21 de abril, tras el vencimiento de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo. La medida genera preocupación también entre quienes tienen viajes programados en los próximos días, en una etapa de movimiento vinculada a los feriados y escapadas, como ya ocurrió en jornadas recientes en las que se reforzaron servicios y operativos por el movimiento del fin de semana largo.
La medida se inscribe además dentro de una jornada nacional de protesta convocada por el sindicato y encendió señales de alerta en el sector, ya que podría impactar sobre funciones clave en los aeropuertos y derivar en demoras, reprogramaciones y cancelaciones de vuelos.
Según el planteo gremial, el conflicto se arrastra desde hace meses y tiene como punto central el incumplimiento del pago de una suma no remunerativa que debía incorporarse en los haberes de febrero, además de otros reclamos vinculados con la reapertura de paritarias y el deterioro de las condiciones laborales.
Desde ATE advirtieron que el funcionamiento normal del sistema se vuelve cada vez más difícil en este contexto, incluso fuera de escenarios de conflicto abierto.
Qué áreas podrían verse afectadas
El coordinador nacional de ATE-ANAC, Marcelo Belelli, ratificó la adhesión del sector y señaló que podrían verse afectadas áreas como controles, fiscalización, seguridad operativa y servicios en plataforma.
Según explicó, si esas tareas se ralentizan o se interrumpen, el sistema podría entrar en un esquema de contingencia con consecuencias sobre la operación diaria de vuelos domésticos e internacionales.
Además, el dirigente advirtió sobre un posible riesgo reputacional para el sistema aerocomercial argentino, al considerar que un debilitamiento sostenido de las áreas técnicas puede erosionar los estándares de control y fiscalización.
El antecedente de marzo
La discusión actual tiene un antecedente inmediato. El 18 de marzo, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, dictó una conciliación obligatoria por 15 días en el conflicto entre ATE y ANAC, con el objetivo de sostener la normal prestación del servicio.
En ese momento, el gremio suspendió una medida de fuerza que iba a extenderse entre el 18 y el 24 de marzo, aunque dejó planteado que, una vez vencido ese plazo, retomaría su plan de lucha si no aparecían respuestas concretas.
Ahora, con la conciliación ya vencida, el sindicato afirma haber recuperado su libertad de acción y ratificó la convocatoria al paro del 21 de abril, al considerar que el Gobierno no cumplió con los compromisos asumidos.
Un conflicto en medio de cifras récord
La escalada gremial se produce en un momento de fuerte movimiento en el sistema aerocomercial. De acuerdo con datos oficiales, marzo de 2026 fue el mejor marzo de la historia para la actividad aérea argentina, con 4.636.151 pasajeros en aeropuertos de todo el país y 35.956 movimientos totales.
Además, se registró un récord en el segmento internacional, con 1.655.745 pasajeros y 10.772 movimientos, junto con un crecimiento de la actividad en aeropuertos del interior.
Fuente: Ahora Mar del Plata






