En ‘Tarde para Armar’, Rocío, mamá de Thiago Joel, el niño que quedó con graves secuelas tras haber sido chocado brutalmente por el excampeón de TC, ‘Lalo’ Ramos, en total estado de ebriedad, habló en el marco del ‘Mayo Amarillo’, campaña internacional de concientización sobre seguridad vial.
A doce años del hecho que cambió para siempre la vida de su familia, Rocío, la mamá de Thiago Joel, volvió a alzar la voz para pedir conciencia sobre la seguridad vial. En diálogo con LU9 Radio Mar del Plata, recordó el siniestro en el que su hijo fue embestido por el ex campeón de TC Eduardo «Lalo» Ramos y reclamó que la sociedad dimensione el daño irreparable que provoca conducir bajo los efectos del alcohol.
«No hay un día que no llore por mi hijo en el estado que mi hijo quedó», expresó Rocío, en una entrevista cargada de dolor pero también de un mensaje contundente: el auto, advirtió, «termina siendo un arma que no solamente mata, también mata en vida».
«La condena social pesa más que la justicia que esperábamos»
Rocío recordó con crudeza el momento en que la causa derivó en un juicio abreviado, una resolución que la familia nunca compartió. «No me voy a olvidar nunca las palabras del fiscal Cistoldi cuando hizo el arreglo de juicio abreviado a espaldas nuestras, diciendo que yo tenía que dar gracias que no iba a llorar a mi hijo en un cementerio», relató.
Sin embargo, con el paso del tiempo encontró otro tipo de reparación: sostuvo que «hoy en día la condena social pesa más que esa justicia que nosotros esperábamos». Por eso agradeció que el caso «no haya quedado en el olvido» y que la sociedad siga acompañando a la familia.
La vocación que nació del dolor: la hermana de Thiago estudia Derecho
La entrevistada destacó el trabajo del abogado de la familia, Maximiliano Orsini, quien los acompañó durante todo el proceso. «Nos arrebataron el juicio oral y público de las manos y él hizo todo lo que pudo, acompañándonos en todo momento», afirmó.
Esa figura se convirtió en una inspiración para su hija, quien este año comenzó a cursar el CBC en la Universidad de Buenos Aires con el objetivo de estudiar Derecho. La joven debió postergar un año el inicio de sus estudios tras el segundo siniestro que sufrió la familia en 2024, también provocado por un conductor alcoholizado.
«Ella habla y lo único que espera es el día de mañana poder ayudar a otras familias que pasen por situaciones similares a las que nosotras pasamos», contó Rocío. Y la describió con admiración: «yo la miro y siento un orgullo tremendo». Pese al dolor cotidiano, «sale de su cuarto, mira el cuarto del hermano y es una sala de hospital prácticamente», la joven se convirtió en el sostén emocional de su madre.
Dos siniestros en diez años: «Parece una tomada de pelo»
La familia Thiago fue víctima de dos hechos viales causados por conductores alcoholizados. El segundo ocurrió en 2024, justo cuando se cumplían diez años del primer episodio. «Nos vuelven a chocar. Parece una tomada de pelo, pero ahí te das cuenta que la gente no toma conciencia», lamentó.
Rocío amplió su llamado de atención al uso del celular y otras distracciones al volante: «cuando vos manejás, prendés todos los síntomas de alarma. No solamente te cuidás a vos, aprendés a cuidar al otro. La vida se va en un abrir y cerrar de ojos».
El delicado estado de salud de Thiago Joel
Consultada por la situación actual de su hijo, Rocío describió un cuadro crítico. A mediados de abril, Thiago Joel debió ser internado nuevamente por una «gran descompensación» vinculada a una desnutrición que arrastra como consecuencia de los status convulsivos severos que sufrió el año pasado, los cuales lo mantuvieron internado durante cuatro meses en el Hospital Italiano.
Esos episodios, explicó, dejaron mayor daño neurológico y provocaron la paralización de los intestinos y el estómago, que hoy funcionan únicamente con medicación. El joven se alimenta a través de una gastrostomía, pero su organismo no logra absorber correctamente los nutrientes. En el último control bajó 6 kilos y actualmente pesa cerca de 55, con una altura de 1,92 metro.
«Está postrado en una cama, sin poder caminar ni movilizarse», detalló su madre. Por la debilidad, a Thiago Joel se le baja la saturación de oxígeno y necesita asistencia respiratoria mediante un concentrador. Permanece monitoreado las 24 horas y cuenta con enfermería permanente. La familia consiguió alquilar una vivienda a diez cuadras del hospital que lo atiende, lo que resultó clave en la última emergencia.
«Uno le pone toda la voluntad, toda la fuerza, pero es triste ver cómo la vida de él se va apagando poco a poco. Aun así, no perdemos la esperanza de que en algún momento pueda estar un poco mejor», manifestó.
Mayo Amarillo: un pedido para toda la sociedad
En el marco de la campaña del Mayo Amarillo, que busca concientizar sobre la seguridad vial, Rocío fue contundente: «que no esperen a que les pase para tomar conciencia. Si tomás, no salgas a manejar. Quedate, tomá un Uber. Hay miles de maneras de disfrutar del momento sin arruinar la vida del otro».
La mamá de Thiago Joel insistió en que el dolor de su familia no debe ser en vano y agradeció a quienes siguen acompañándolos: «lo único que pido es que las personas que están rezando, elevando una oración por mi hijo, lo sigan haciendo».
Fuente: LU9






