Hace una semana salieron las figuritas del Mundial. Hubo, como ocurrió en las últimas ocasiones, una conmoción. Pero la historia tiene más de 60 años. Desde Chile 62 hasta el álbum bizarro del 86 pasando por los varios del 78
Volvió a suceder. Hace una semana salieron a la venta las figuritas del Mundial de Fútbol e ingresamos en un loop que se repite cada cuatro años. Furor, polémica, desabastecimiento, quejas, más furor.
Pero las figuritas y la Selección tienen una larga historia que excede a Panini y a las últimas copas del mundo.
Hubo un cambio que tiene mucho que ver con la repercusión colosal; se consolidó decididamente a partir del Mundial 2018 y que con el correr del tiempo siguió aumentando. Las figuritas de los mundiales ya no son asunto exclusivo de niños. Antes solo lo hacían los chicos de primaria. Y el escenario principal de trueque eran los recreos colegiales. Ya los de séptimo grado mostraban algún pudor con esa práctica que era vista como infantil. Ni hablar los de la secundaria. Esos pruritos fueron vencidos; o, al menos, olvidados. Ahora se juntan figuritas a cualquier edad.Y tampoco hay distinción de género: hombres y mujeres por igual andan en busca de completar el plantel de Cabo Verde, Congo o Haití.






