Las filtraciones de datos son cada vez más frecuentes y pueden exponer correos electrónicos y credenciales.
Los ciberataques y las filtraciones de datos exponen cada año millones de credenciales de acceso a servicios digitales. Ante este escenario, los especialistas en ciberseguridad recomiendan verificar periódicamente si una dirección de correo electrónico o una contraseña fueron comprometidas, una tarea que puede realizarse en menos de un minuto con herramientas gratuitas.
El principal riesgo aparece cuando una misma contraseña se utiliza en varias plataformas. Si una credencial filtrada cae en manos de ciberdelincuentes, puede emplearse para intentar acceder automáticamente a cuentas de correo, redes sociales, servicios de streaming, aplicaciones laborales e incluso plataformas bancarias.
Para comprobar si una cuenta estuvo involucrada en una filtración existen servicios públicos que recopilan información sobre brechas de seguridad conocidas. Estas plataformas permiten verificar si un correo electrónico o un número de teléfono aparecen en bases de datos comprometidas sin necesidad de conocimientos técnicos.

Las contraseñas son los que separan a los delincuentes de entrar a las cuentas de los usuarios.
Una de las herramientas más utilizadas es «Have I Been Pwned?», desarrollada por el especialista en ciberseguridad Troy Hunt, . solo es necesario ingresar una dirección de correo electrónico o un número de teléfono para conocer si esos datos estuvieron presentes en alguna filtración documentada, el servicio informa en qué incidente aparecieron, aunque no muestra las contraseñas almacenadas.
Los principales ecosistemas tecnológicos también incorporaron funciones similares. El administrador de contraseñas de Google revisa automáticamente las claves guardadas y alerta cuando detecta que alguna fue comprometida. Apple ofrece una función equivalente integrada en iPhone, iPad y Mac, mientras que Firefox Monitor permite consultar si una dirección de correo figura entre los registros filtrados conocidos.
Estas herramientas realizan controles periódicos sobre bases de datos verificadas y notifican al usuario cuando detectan que una contraseña debería ser reemplazada. El objetivo es reducir el tiempo de exposición entre una filtración y el cambio de las credenciales.
Si una cuenta aparece vinculada a una filtración, la primera medida recomendada es cambiar inmediatamente la contraseña. Si esa misma clave, o una variante muy similar, se utiliza en otros servicios, también debe modificarse para evitar que un atacante pueda acceder a múltiples cuentas mediante la reutilización de credenciales.
Los especialistas también aconsejan utilizar un gestor de contraseñas. Estas aplicaciones generan claves únicas, largas y aleatorias para cada servicio, lo que evita que una filtración en una plataforma comprometa el resto de las cuentas del usuario.

Se produjo la mayor filtración de contraseñas de Apple, Facebook y Google de la historia
Otra medida de protección consiste en activar la autenticación en dos pasos o verificación multifactor. Este sistema agrega una segunda comprobación mediante aplicaciones como Google Authenticator o Microsoft Authenticator, una llave física de seguridad o un código temporal, dificultando el acceso incluso si la contraseña fue robada.
Los expertos coinciden en que revisar periódicamente el estado de las credenciales debería convertirse en un hábito, al igual que actualizar los dispositivos o realizar copias de seguridad. La verificación demanda apenas unos segundos y puede permitir detectar un problema antes de que sea aprovechado por ciberdelincuentes.
Adoptar contraseñas diferentes para cada servicio, utilizar un gestor de claves, mantener activa la autenticación en dos pasos y comprobar regularmente si una cuenta aparece en filtraciones conocidas son medidas sencillas que reducen de forma considerable el riesgo de sufrir accesos no autorizados y el robo de información personal.
Fuente: Diario Popular






